¿Qué encontraron en el cuarto de "Los Cuates de Torreón"? Un “pacto de sangre”, marcas de explosiones y una solicitud de empleo

Elena Martínez 5 octubre, 2026

Hasta ahora, las autoridades no han detallado públicamente en qué consistió ese supuesto pacto ni cuál sería su relación específica con la preparación del ataque

 ©Redes sociales. - Hasta ahora, las autoridades no han detallado públicamente en qué consistió ese supuesto pacto ni cuál sería su relación específica con la preparación del ataque.

Un “pacto de sangre”, marcas de explosiones y la envoltura de un arma blanca forman parte de los objetos e indicios encontrados en las habitaciones donde vivían Carlos “N” y David “N”, los hermanos gemelos de 18 años conocidos como “Los Cuates”, señalados por el ataque ocurrido el pasado 1 de octubre en la Secundaria General Número 13 del ejido La Unión, en Torreón, Coahuila.

Imágenes obtenidas después de los hechos muestran las condiciones en las que permanecían los jóvenes antes del ataque. En las habitaciones había tarimas sin colchones, sillas de plástico, ropa colgada en las paredes, dibujos, escritos y diferentes objetos personales. Entre los mensajes encontrados destaca una frase colocada en una de las paredes: “La vida no tiene valor cuando no eres nadie”.

Los reportes en medios locales también dieron cuenta de un aparente pacto de sangre, así como de marcas relacionadas con explosiones y la envoltura de un arma blanca. Hasta ahora, las autoridades no han detallado públicamente en qué consistió ese supuesto pacto ni cuál sería su relación específica con la preparación del ataque, por lo que estos elementos forman parte de las líneas que continúan bajo investigación.

La solicitud de empleo que nunca entregaron

Otro de los objetos que llamó la atención dentro de la vivienda fue una solicitud de empleo que permanecía sobre una silla. De acuerdo con Maribel Garza Alvarado, madre de los jóvenes, la mañana del ataque sus hijos le dijeron que saldrían precisamente para entregar una solicitud de trabajo. Ella aseguró que se quedó dormida y posteriormente una de sus hermanas llegó para informarle lo ocurrido en la secundaria.

La mujer relató que Carlos y David pasaban gran parte del tiempo dentro de casa y que mantenían una vida reservada. “Ellos se la pasaban ahí, no salían”, aseguró al explicar que, según su versión, únicamente salían para buscar trabajo y regresaban a la vivienda. También sostuvo que no tenían vicios, versión que coincide con la información difundida por la Fiscalía de Coahuila, que no encontró indicios de que hubieran consumido alcohol o drogas para cometer el ataque.

La Fiscalía señaló que en sus pertenencias y primeras declaraciones aparecieron referencias a ataques cometidos en otros países y al deseo de pertenecer a comunidades que glorifican a responsables de agresiones masivas. Los investigadores buscan determinar hasta qué punto esos espacios digitales pudieron influir en la conducta de los jóvenes.

Qué pasó en la Secundaria 13 de Torreón

La mañana del 1 de octubre, Carlos y David ingresaron a la Secundaria General Número 13, de la que eran exalumnos, portando machetes y petardos. El ataque ocurrió en diferentes puntos del plantel y provocó la muerte de la subdirectora Nedi Edit Nevárez, de 56 años, además de dejar cuatro personas lesionadas. Los hermanos fueron retenidos por personas que se encontraban en la zona hasta la llegada de las autoridades.

Ambos fueron posteriormente vinculados a proceso por homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado. Un juez ordenó prisión preventiva justificada y estableció un plazo de seis meses para la investigación complementaria. Mientras avanza el proceso judicial, los objetos, escritos y mensajes encontrados dentro de sus habitaciones se suman a las piezas que investigadores analizan para reconstruir qué ocurrió antes del ataque y cuáles fueron los factores que llevaron a los hermanos a regresar armados a su antigua escuela.

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