¿Que papel desempeña realmente Paul Manrique Miranda en las investigaciones de huachicol fiscal?

Anahlin Rosales 4 agosto, 2026

La FGR atribuye a Paul Manrique Miranda, antiguo comandante de su unidad contra la delincuencia organizada, la entrega de información interna y gestiones para frenar cateos contra el grupo de Jacobo Reyes, “Yaicob”

 ©Especial - Paul Manrique fue comandante de la FGR.

El papel atribuido a Paul Manrique Miranda no era transportar combustible, controlar bodegas ni negociar directamente su venta. Su valor para la organización investigada habría estado dentro de la propia Fiscalía General de la República, donde ocupó un cargo de comandante y tenía acceso a información sobre indagatorias, operativos y posibles cateos.

La causa penal 495/2025 coloca a Manrique Miranda, también mencionado como Paul Manríquez Miranda, “Paul” o “El Comandante”, dentro de la estructura presuntamente financiada por Raúl Rocha Cantú y encabezada operativamente por Jacobo Reyes León, “Yaicob”. La investigación abarca contrabando de combustible, tráfico de armas, lavado de dinero y otras actividades desarrolladas en Querétaro, Estado de México, Ciudad de México y la frontera con Guatemala.

La fiscalía sostiene que su función era proteger a la organización desde el aparato institucional: avisar sobre investigaciones abiertas, servir como intermediario ante autoridades y ayudar a impedir acciones contra empresas y propiedades utilizadas por el grupo.

El acceso que habría convertido a un comandante en pieza útil para la red

Paul Manrique Miranda trabajó como comandante dentro de la FGR y fue relacionado con la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, área encargada de investigaciones contra grupos criminales complejos.

Esa posición le habría permitido conocer carpetas, solicitudes de cateo, vigilancia sobre inmuebles y movimientos contra integrantes de la organización. La fiscalía ubica su incorporación al grupo el 23 de diciembre de 2024, cuando todavía ocupaba el cargo.

La hipótesis ministerial sostiene que entregaba información relacionada con investigaciones abiertas contra “Yaicob” y recibía pagos mensuales por hacerlo. También habría funcionado como enlace para evitar cateos y contener indagatorias contra negocios o integrantes del grupo.

Su tarea habría sido distinta a la de Daniel Roldán Morales, “El Inge”, quien aparece como responsable de la logística del combustible, el manejo de predios, las ventas y las empresas utilizadas para dar apariencia legal a las operaciones.

Manrique Miranda habría pertenecido al círculo de protección institucional: funcionarios que no movían físicamente el hidrocarburo, pero podían proporcionar información capaz de anticipar operativos o reducir el riesgo de una intervención federal.

Las conversaciones que colocaron a “Paul” cerca de “Yaicob”

Una parte central de la acusación proviene de intervenciones de comunicaciones incluidas en un informe elaborado el 10 de febrero de 2025 por la Coordinación Nacional Antisecuestro, perteneciente a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

En esas conversaciones se menciona un acuerdo entre “Yaicob” y una persona llamada “Paul”, a quien se ubicaba dentro de la fiscalía especializada. Los diálogos también contienen referencias a pagos, protección y gestiones relacionadas con investigaciones federales.

La carpeta atribuye a la organización una estructura dividida por tareas. Jacobo Reyes León aparece como uno de los líderes; Daniel Roldán Morales controlaba la operación del huachicol; Jorge Enrique Alberts Ponce, “Yoryi”, participaba en negocios de seguridad privada y otras actividades, mientras funcionarios de la FGR habrían proporcionado información o facilidades.

Dentro de este último grupo también aparece Mari Carmen Ramírez Rodríguez, fiscal acusada de vender información, y Diego Adrián Mendoza Pérez, antiguo trabajador de la institución y colaborador de Ramírez Rodríguez. Paul Manrique habría formado otro canal de acceso dentro de la misma dependencia.

La FGR solicitó una orden de aprehensión contra Paul Manrique Miranda y otras tres personas relacionadas con la causa. Un juez federal con sede en Querétaro rechazó la petición porque las menciones en las conversaciones no bastaban para acreditar plenamente que el “Paul” de los audios fuera Manrique Miranda ni que hubiera recibido los pagos descritos.

La FGR puede fortalecer la investigación mediante registros bancarios, testimonios, geolocalizaciones, mensajes completos, documentación interna o pruebas que acrediten que hubo filtraciones y que estas beneficiaron directamente a “Yaicob” y sus colaboradores.

Qué relación tiene con Raúl Rocha Cantú

La investigación presenta a Raúl Rocha Cantú como uno de los principales financiadores de la organización. La carpeta le atribuye una inversión de al menos cinco millones de pesos y conexiones con empresarios gasolineros para colocar el combustible introducido desde Guatemala y Estados Unidos.

Paul Manrique Miranda no aparece como empleado directo de Rocha ni como operador de sus empresas. Su posición se explica a través de la relación con Jacobo Reyes León, quien dirigía parte de la organización y mantenía contacto con los encargados de logística, seguridad y protección institucional.

La red utilizaba predios para almacenar combustible, empresas de seguridad privada, gasolineras y documentación alterada para mover y comercializar el hidrocarburo. El acceso a funcionarios era importante para conocer operativos, conseguir permisos o intervenir cuando una carga era retenida.

¿Qué relación tiene Paul Manrique Miranda con Iker Andoni?

Ambos nombres comenzaron a cruzarse en investigaciones sobre huachicol fiscal, un esquema que la FGR considera integrado por distintas células dedicadas al ingreso ilegal de combustible, empresas fachada, operadores logísticos y presuntas redes de protección institucional.

La captura de Iker Andoni reavivó el interés sobre personajes que aparecen en otras investigaciones relacionadas con el contrabando de hidrocarburos, entre ellos Paul Manrique Miranda, señalado por la FGR como un exfuncionario que presuntamente proporcionaba información privilegiada a integrantes de una organización criminal.

Al mismo tiempo, la captura de Iker Andoni representa una nueva línea para reconstruir cómo operaban las redes de huachicol fiscal en México. Si las investigaciones logran demostrar coincidencias en empresas, operadores, rutas de combustible, comunicaciones o funcionarios, podría confirmarse si se trataba de organizaciones independientes o de una estructura criminal mucho más amplia.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.