¿Qué pasará con el bebé de Carolina Flores y Alejandro Sánchez tras feminicidio en Polanco?

Metzli Escalante 24 abril, 2026

Entre justicia y custodia: El futuro legal del hijo de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez tras el crimen familiar, presuntamente por Erika María Herrera

 ©Especial. - Bebé de Carolina Flores.

El feminicidio de Carolina Flores Gómez dejó una historia marcada por la violencia y una pregunta urgente: ¿qué ocurrirá con su bebé de apenas ocho meses? El crimen, ocurrido el 15 de abril dentro de un departamento en Polanco, abrió una compleja disputa legal, emocional y familiar en la que el interés superior del menor se ha convertido en el eje central.

Un crimen que dejó a un bebé en medio del conflicto

La joven de 27 años fue asesinada presuntamente por su suegra, Erika María Guadalupe Herrera Coriant, quien permanece prófuga.

El caso generó indignación nacional tras la difusión de un video de seguridad que documenta el momento del ataque. En las imágenes, Carolina es seguida por su suegra hacia una habitación; segundos después se escuchan múltiples detonaciones.

Cuando su esposo, Alejandro Sánchez Herrera, entra al lugar con el bebé en brazos, cuestiona a su madre. La respuesta, que ha estremecido a la opinión pública, fue: “Me hizo enojar… tú eres mío y ella te robó”.

La decisión que cambió el rumbo del caso

Uno de los elementos más controvertidos ocurrió después del crimen: Alejandro Sánchez no denunció de inmediato. Esperó casi 24 horas.

Según su propio testimonio, la razón fue proteger a su hijo. Temía que, si era detenido, el bebé fuera enviado a una casa hogar.

Durante ese tiempo, incluso grabó videos con instrucciones detalladas sobre el cuidado del menor, anticipando un posible escenario en el que no pudiera hacerse cargo.

Para la madre de Carolina, Reyna Gómez Molina, la decisión es difícil de comprender.

“¿Cómo pudiste estar ahí con ella tanto tiempo… y ella tirada?”, cuestionó tras enterarse de los hechos.

¿Quién tiene hoy al bebé?

De acuerdo con los testimonios más recientes, el menor permanece bajo el cuidado de su padre, Alejandro Sánchez. Sin embargo, esta situación podría ser provisional.

Reyna Gómez reveló que se ofreció a cuidar a su nieto, pero él se negó. Argumentó que cumplía una voluntad que, según dijo, había expresado Carolina en vida: que, si algo le ocurría, ni su madre ni su suegra se hicieran cargo del niño.

Pese a la tragedia, la abuela materna mantiene contacto diario con su yerno.

La clave legal: el interés superior del menor

El caso ahora entra en una fase determinante.

Autoridades como la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México investigan el crimen bajo el protocolo de feminicidio, mientras que instancias de protección infantil podrían intervenir en cualquier momento.

En México, toda decisión sobre un menor se rige por un principio: su bienestar físico, emocional y su entorno seguro están por encima de cualquier otro interés.

Los escenarios que pueden cambiar el futuro del bebé

Aunque hoy permanece con su padre, la custodia no está garantizada. El escenario podría modificarse si:

  • Se detectan inconsistencias graves en su declaración

  • Se le investiga por encubrimiento u omisión

  • Se considera que el entorno familiar representa un riesgo

En ese caso, instituciones como el DIF podrían evaluar alternativas.

Entre ellas:

  • Custodia temporal con familiares (abuelos maternos o paternos)

  • Tutela provisional del Estado

  • Régimen de convivencia supervisada

 ©Especial. - Bebé de Carolina y Alejandro.

Un caso rodeado de tensiones familiares

Las investigaciones apuntan a que el feminicidio no fue un hecho aislado, sino el desenlace de un conflicto prolongado.

De acuerdo con testimonios, la relación entre Carolina y su suegra estaba marcada por disputas de control, tensiones económicas y desacuerdos sobre la crianza.

Incluso se analiza un posible caso de “enmeshment”, un término psicológico que describe relaciones familiares con dependencia extrema, falta de límites y control emocional.

Una historia que también habla de vida

En medio del horror, las redes sociales han recuperado otra imagen de Carolina: la de una madre.

En sus publicaciones, documentaba con orgullo su embarazo, el nacimiento de su hijo y los primeros meses de vida del bebé. “Lo más bonito que me ha pasado”, escribió en uno de sus videos.

Hoy, ese niño queda en el centro de una historia marcada por la violencia, pero también por decisiones que definirán su futuro.

 ©Especial. - Familia de Carolina.

La exigencia de justicia

Mientras tanto, la familia de Carolina exige justicia. Las autoridades mantienen un operativo para localizar a Erika Herrera y evitar su salida del país, con alertas migratorias activas.

“Lo único que quiero es que pague quien tenga que pagar”, ha dicho su madre. El caso continúa abierto.

Y con él, la incertidumbre sobre el destino de un bebé que, sin saberlo, quedó en medio de una de las historias más estremecedoras del año.

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