¿Qué significa la Alerta Púrpura por lluvias en CDMX y cuándo se activa?
La activación del color púrpura no solamente significa que se esperan lluvias fuertes
Las fuertes lluvias que golpean nuevamente a la Ciudad de México llevaron a las autoridades a activar la noche de este sábado 8 de agosto de 2026 la Alerta Púrpura en la alcaldía Tlalpan, el nivel máximo contemplado dentro del Sistema de Alerta Temprana de la capital.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) elevó el nivel de alerta ante la persistencia e intensificación de las precipitaciones y la posibilidad de caída de granizo. Mientras Tlalpan quedó bajo Alerta Púrpura, Xochimilco permaneció en Alerta Roja y otras cinco alcaldías fueron colocadas en Alerta Amarilla.
La activación del color púrpura no solamente significa que se esperan lluvias fuertes. Se trata del máximo nivel de riesgo meteorológico utilizado por las autoridades capitalinas, reservado para fenómenos cuya intensidad puede ocasionar afectaciones severas y representar peligro para la población.
¿Qué significa la Alerta Púrpura en CDMX?
El Sistema de Alerta Temprana de la Ciudad de México utiliza diferentes colores para advertir a la población sobre la intensidad y peligrosidad de fenómenos meteorológicos.
La escala avanza desde condiciones consideradas normales hasta eventos capaces de ocasionar daños importantes. Para las lluvias, el nivel aumenta conforme crece la cantidad de precipitación prevista o registrada y el riesgo asociado.
La Alerta Púrpura es el nivel más alto de esta clasificación y se utiliza ante fenómenos meteorológicos considerados de intensidad extrema.
En el caso específico de las precipitaciones, este nivel puede activarse cuando se pronostican o registran lluvias superiores a los 70 milímetros acumulados en un periodo de 24 horas. También contempla condiciones extremas relacionadas con otros fenómenos, como granizo de gran tamaño o vientos particularmente intensos.
La propia información preventiva del Gobierno capitalino ubica al púrpura por encima de las alertas amarilla, naranja y roja. Por ello, su activación implica que las condiciones pueden generar inundaciones importantes, corrientes de agua sobre calles y afectaciones en viviendas o infraestructura.
¿Cuál es la diferencia entre Alerta Amarilla, Naranja, Roja y Púrpura?
Los colores permiten dimensionar rápidamente el riesgo que representa un fenómeno meteorológico.
La Alerta Amarilla corresponde a condiciones que pueden generar afectaciones menores y obliga a mantener precauciones. El nivel Naranja implica un aumento del peligro y la posibilidad de daños en estructuras vulnerables.
La Alerta Roja se utiliza cuando la intensidad del fenómeno puede provocar daños importantes. Para lluvias, está asociada con precipitaciones de aproximadamente 50 a 70 milímetros en 24 horas.
Después aparece la Alerta Púrpura, reservada para situaciones extremas y que constituye el nivel máximo del sistema. En lluvias, el parámetro supera los 70 milímetros en 24 horas.
Esto significa que una Alerta Púrpura representa un nivel de peligro superior a una Alerta Roja y requiere aumentar las medidas de prevención.
¿Qué hacer si activan Alerta Púrpura por lluvias?
Ante precipitaciones de esta magnitud, uno de los principales riesgos son las inundaciones y las fuertes corrientes que pueden generarse en calles y avenidas.
Protección Civil recomienda evitar transitar por caminos inundados, no intentar cruzar corrientes de agua y mantenerse alejado de árboles, postes, bardas u otras estructuras que puedan caer.
También es importante mantener las coladeras libres de basura y objetos que puedan bloquear el paso del agua. Si existe riesgo de inundación o deslave, las recomendaciones oficiales contemplan evacuar y prestar especial atención a niñas y niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
La activación de la Alerta Púrpura en Tlalpan este 8 de agosto adquiere especial relevancia después de varios días de fuertes precipitaciones en la capital.
El viernes 7 de agosto cayeron alrededor de 35 millones de metros cúbicos de agua sobre la Ciudad de México, dejando viviendas afectadas, árboles derribados y numerosos encharcamientos.