Sin rescate ni detenidos: “Devuélvanmela viva”, suplica padre de Roxana Guzmán tras secuestro en Veracruz

Alejandra Jiménez 4 junio, 2026

La desaparición de la periodista Roxana Guzmán mantiene bajo presión a las autoridades de Veracruz, mientras su familia denuncia que no hay avances ni exigencias de rescate

 ©Especial - Roxana Berenice Guzmán Ramírez es directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste.

La angustia y la incertidumbre envuelven a la familia de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, periodista secuestrada por un grupo armado que irrumpió en su domicilio de Nanchital, al sur de Veracruz. A más de 48 horas de los hechos, no existen reportes oficiales sobre avances en la investigación, tampoco detenidos y, según sus familiares, los captores ni siquiera han pedido rescate.

Fernando Guzmán, padre de la comunicadora, lanzó un mensaje desesperado mientras permanece hospitalizado por las agresiones que sufrió al intentar defender a su hija durante el ataque.

“Devuelvan a mi hija. Ella no les ha hecho nada. Si ser periodista desfavorece a todo mundo, pues entonces no va a haber periodistas”, declaró entre lágrimas en entrevista con Milenio.

El caso ha provocado una nueva ola de indignación en México y reactivó las alertas de organizaciones nacionales e internacionales defensoras de la libertad de expresión, que exigieron a las autoridades actuar de inmediato para localizar con vida a la periodista.

Así ocurrió el secuestro de Roxana Guzmán

Los hechos ocurrieron alrededor de las 6:00 horas del pasado 2 de junio en una vivienda ubicada sobre la calle Balderas, en la colonia Primero de Mayo de Nanchital.

De acuerdo con el testimonio de la familia, cuatro hombres armados llegaron al domicilio y comenzaron a golpear la puerta con un marro hasta derribarla. Roxana alcanzó a grabar parte de la agresión con su teléfono celular. En el video, difundido posteriormente en redes sociales, se observa a sujetos encapuchados vestidos de negro mientras amenazan a los habitantes de la casa.

Dentro del inmueble se encontraban familiares de la periodista, incluido su hermano, quien advirtió a los agresores que había una bebé en el lugar. Pese a ello, los hombres ingresaron violentamente y sometieron a todos.

Fernando Guzmán relató que salió para intentar proteger a su hija, pero fue golpeado, esposado y tirado al piso.

“Yo salí, pero a mí me agarraron y me golpearon. Me dieron unas patadas y me esposaron”, contó.

Lo último que escuchó antes de perder el conocimiento fue el grito desesperado de Roxana: “A mi papá no le peguen”.

Los agresores se llevaron a la periodista y huyeron del lugar. Desde entonces no existe información sobre su paradero.

Placas clonadas y ninguna exigencia de rescate

La familia logró captar imágenes del vehículo utilizado durante el secuestro: un Nissan Versa blanco con placas S43AKY. Sin embargo, al revisar el Registro Público Vehicular (REPUVE), se detectó que esa matrícula corresponde en realidad a un Hyundai Atos modelo 2001 registrado en Puebla.

El hallazgo confirmó que las placas estaban clonadas, un detalle que complicó las labores de rastreo.

Hasta el momento, la familia asegura que los responsables no han realizado llamadas ni exigencias económicas, una situación que incrementa la incertidumbre sobre el móvil del secuestro.

Tras la denuncia, personal de la Fiscalía General del Estado de Veracruz acudió al domicilio para levantar indicios y abrir una carpeta de investigación a través de la Fiscalía Regional de Coatzacoalcos.

Operativo sin resultados en Veracruz

Las autoridades desplegaron operativos por tierra y aire en Nanchital, Ixhuatlán del Sureste y Moloacán, con participación de elementos de la Guardia Nacional, Ejército Mexicano y Policía Estatal.

Pese al despliegue, hasta ahora no se reportan resultados positivos ni personas detenidas.

La falta de avances generó preocupación entre organizaciones defensoras de periodistas. ARTICLE 19 México y Centroamérica exigió a las autoridades estatales y federales implementar acciones urgentes y considerar la labor periodística de Roxana Guzmán como línea prioritaria de investigación.

La organización también pidió activar el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión.

Por su parte, Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) activó la Alerta Mujeres Periodistas y solicitó la intervención inmediata de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE).

México, entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo

El secuestro de Roxana Guzmán ocurre en un contexto crítico para la prensa mexicana. Reporteros Sin Fronteras ubicó recientemente a México como el segundo país más letal para periodistas durante 2025, solo detrás de Palestina.

De acuerdo con ese balance, en México fueron asesinados nueve periodistas durante el último año y se documentaron 28 desapariciones de comunicadores, una de las cifras más altas a nivel mundial.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP), la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) y el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) condenaron el secuestro y exigieron garantías para localizar con vida a la comunicadora.

“México continúa siendo el país más riesgoso para el ejercicio del periodismo en el continente”, advirtieron en un pronunciamiento conjunto.

Quién es Roxana Guzmán

Roxana Berenice Guzmán Ramírez es directora del medio digital Pulso Informativo del Sureste, también conocido como Pulso Nanchiteco, un portal hiperlocal enfocado en temas sociales, políticos y de seguridad en el sur de Veracruz.

En meses recientes el sitio ganó notoriedad en redes sociales por sus coberturas ciudadanas y acumuló miles de seguidores.

Antes de su secuestro, la periodista publicó reportes relacionados con denuncias vecinales y presuntas irregularidades en la región.

Sin embargo, su historia personal también está marcada por la violencia. En 2017, su pareja Carlos Fernández Escalante, alias “El Loco”, fue asesinado a balazos en Nanchital. Tras ese episodio, Roxana abandonó Veracruz por razones de seguridad, según confirmó CIMAC.

La periodista regresó este año a la entidad para retomar su labor informativa y fundar su portal digital.

Compañeros cercanos aseguran que nunca les comentó haber recibido amenazas recientes ni advertencias de riesgo. El único antecedente público ocurrió en 2019, cuando solicitó apoyo de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) por un presunto hostigamiento de una funcionaria municipal.