Sobrevivió a la violencia: quién es Roxana Guzmán, la periodista secuestrada por un grupo armado en Nanchital

Alejandra Jiménez 3 junio, 2026

Antes de ser secuestrada dentro de su propia casa por hombres armados, Roxana Guzmán ya había vivido una historia marcada por la violencia

 ©Especial - La periodista permanece desaparecida tras ser secuestrada por un grupo armado.

La desaparición de Roxana Berenice Guzmán Ramírez no solo encendió las alertas por un nuevo ataque contra la prensa en México. También volvió a colocar sobre la mesa la historia personal de una comunicadora que años atrás había abandonado Veracruz por motivos de seguridad y que decidió regresar para reconstruir su vida a través del periodismo.

La mañana del 2 de junio, un grupo armado integrado por al menos tres hombres encapuchados irrumpió violentamente en su domicilio en Nanchital, Veracruz. La periodista alcanzó a grabar parte del ataque con su celular antes de que los agresores la sometieran y se la llevaran por la fuerza.

Sin embargo, detrás de ese episodio existe una historia de violencia previa que marcó su trayectoria.

El asesinato de su esposo cambió su vida

En marzo de 2017, el esposo de Roxana, Carlos Fernández Escalante, conocido en la región como “El Loco”, fue asesinado a balazos en la colonia Brunet de Nanchital.

De acuerdo con reportes locales, el crimen ocurrió a escasos metros de donde se encontraba la propia periodista. A partir de ese momento, la vida de Guzmán Ramírez dio un giro radical.

Fernández Escalante había sido relacionado años antes con distintos episodios violentos y antecedentes penales. En 2012 fue detenido por fuerzas federales en posesión de armas y droga, mientras que en 2015 sobrevivió a un atentado armado tras recuperar su libertad.

Aunque las investigaciones sobre su homicidio apuntaron a posibles conflictos personales y viejas rencillas, nunca se estableció una relación entre ese crimen y la actividad periodística de Roxana Guzmán.

Aun así, el impacto fue profundo. Organizaciones como Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) señalaron posteriormente que la periodista abandonó Veracruz por razones de seguridad después del asesinato de su pareja.

Dejó el estado y años después regresó para fundar su propio medio

Antes de esos hechos, Roxana Guzmán había colaborado en el Diario del Istmo. Tras salir de Veracruz permaneció alejada de la vida pública durante varios años.

Pero en enero de este año decidió regresar al sur del estado y relanzarse en el periodismo local mediante la creación de Pulso Informativo del Sureste, también identificado en redes sociales como Pulso Nanchiteco.

El proyecto rápidamente ganó presencia en Facebook y otras plataformas digitales, donde acumuló miles de seguidores gracias a transmisiones en vivo, cobertura de denuncias ciudadanas y seguimiento a problemas comunitarios.

Su línea editorial estaba enfocada en temas hiperlocales: accidentes, quejas vecinales, servicios públicos, seguridad y denuncias sociales en Nanchital y municipios cercanos.

En días recientes había publicado contenidos relacionados con presuntas irregularidades en la venta de alimentos y reclamos ciudadanos contra autoridades municipales.

El secuestro quedó grabado parcialmente en video

El ataque contra Roxana ocurrió alrededor de las 6:00 de la mañana en su domicilio ubicado en la colonia Primero de Mayo.

En las imágenes difundidas posteriormente en redes sociales se observa cómo hombres vestidos de negro golpean la puerta con un marro mientras familiares de la periodista les piden detenerse porque había una bebé dentro de la vivienda.

Después de ingresar, los agresores sometieron a quienes se encontraban en el inmueble y uno de ellos apuntó con un arma larga hacia la periodista. La grabación termina abruptamente cuando le arrebatan el teléfono.

Hasta ahora no existe información oficial sobre su paradero.

Organizaciones exigen investigar si el secuestro está ligado a su trabajo periodístico

Tras la desaparición de Roxana Guzmán, organizaciones defensoras de la libertad de expresión exigieron activar protocolos especiales de búsqueda e investigación.

ARTICLE 19 México y Centroamérica pidió a las autoridades veracruzanas considerar la actividad periodística de la comunicadora como una línea prioritaria de investigación y aplicar el Protocolo Homologado de Delitos contra la Libertad de Expresión.

CIMAC también activó la Alerta Mujeres Periodistas y solicitó la intervención de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), así como del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que mantiene un operativo conjunto con fuerzas estatales y federales para localizar a la periodista.

México, entre los países más peligrosos para ejercer el periodismo

Reporteros Sin Fronteras ubicó recientemente al país como una de las naciones más letales para periodistas en el mundo. La organización documentó asesinatos, desapariciones y ataques constantes contra comunicadores, especialmente en entidades marcadas por la violencia criminal y la debilidad institucional.

En Veracruz, históricamente considerado uno de los estados más peligrosos para ejercer el periodismo, el secuestro de Roxana vuelve a poner el foco sobre el riesgo que enfrentan reporteros y medios locales que documentan denuncias comunitarias y temas de seguridad.

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