Texas reclama nueve islas del río Bravo y México invoca tratado de 1970; la disputa por territorio fronterizo
Texas declaró propiedad estatal nueve islas del Río Bravo que suman casi 27 hectáreas y autorizó su vigilancia militar
Texas declaró de su propiedad nueve islas del Río Bravo, frente a Tamaulipas, y autorizó a sus fuerzas de seguridad a ocuparlas operativamente, una decisión que provocó una respuesta de México sobre los límites territoriales entre ambos países. En total, los terrenos abarcan casi 27 hectáreas y se distribuyen a lo largo de un corredor fronterizo cercano a Nuevo Laredo.
La disputa se concentra en la facultad de Texas para adjudicarse los terrenos y las intervenciones que pretende realizar en una frontera regulada por un tratado internacional.
Dónde están las nueve islas del Río Bravo que reclama Texas
La Oficina General de Tierras de Texas (GLO) identificó nueve territorios llamados Nixon, La Bota, Tex Mex 2, McKendricks, Lost Boot, Clark, Zachary, Miller y Miller 2. Se encuentran frente al municipio de Nuevo Laredo, Tamaulipas, en un tramo que va desde el norte de Laredo hasta las inmediaciones de El Cenizo.
Las más extensas son Nixon, con aproximadamente 8.8 hectáreas; McKendricks, con 7.4, y Zachary, con 5.1. Las demás son considerablemente más pequeñas. Algunas están próximas al Puente del Comercio Mundial y otras se encuentran frente a ranchos y ejidos del sur de Nuevo Laredo, como San Isidro, Santa Rosa y Santa Teresita.
La identificación surgió después de que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) solicitara revisar 28 islas del Río Bravo cuya propiedad se consideraba incierta. Tras consultar mapas históricos, levantamientos topográficos y fotografías aéreas, Texas concluyó que nueve, con una superficie conjunta de 66 acres, correspondían a su patrimonio estatal.
El tratado de 1970 que México invocó para responder a Texas
El 30 de octubre de 2026, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) respondió al anuncio de la comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, realizado cuatro días antes. La Cancillería sostuvo que un gobierno estatal no puede modificar unilateralmente los límites internacionales, pues estos se rigen por el Tratado de Límites de 1970 entre México y Estados Unidos.
El acuerdo fue firmado el 23 de noviembre de 1970 y entró en vigor el 18 de abril de 1972. Establece que la frontera sigue el centro del cauce normal del Río Bravo y contempla reglas para determinar su ubicación cuando el río presenta diferentes brazos o modifica su trayectoria.
La Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es el organismo binacional encargado de aplicar esas disposiciones y determinar de qué lado de la frontera se encuentran las islas.
El detalle que cambia la disputa entre México y Texas
Gabriel Eckstein, especialista en derecho internacional del agua de la Universidad de Texas A&M, explicó a El País que, si una isla pertenecía a Texas desde su incorporación a Estados Unidos en 1845 y conservó esa condición territorial, podría existir un argumento de propiedad estatal. En cambio, los terrenos incorporados posteriormente a Estados Unidos mediante acuerdos internacionales podrían corresponder al gobierno federal.
Este matiz resulta decisivo porque los mapas texanos ubican las nueve islas del lado estadounidense de la línea fronteriza.
Texas invoca a los cárteles, pero admite que no ha comprobado delitos
Dawn Buckingham presentó la declaración de propiedad como una medida de seguridad fronteriza que permitirá al Departamento de Seguridad Pública y al Departamento Militar de Texas acceder a las islas, vigilarlas, inspeccionarlas y retirar posibles obstáculos para sus operaciones. La funcionaria argumentó que estos espacios pueden ser aprovechados por redes de tráfico de personas y contrabando.
No obstante, la propia Oficina General de Tierras de Texas reconoció que no ha confirmado actividades criminales en las nueve islas recientemente identificadas. Su justificación se basa en antecedentes registrados en otros puntos del Río Bravo, donde las autoridades texanas aseguran haber combatido operaciones de organizaciones delictivas.
El precedente más cercano es la isla Fronton, de aproximadamente 69 hectáreas, en el condado de Starr. Texas la declaró propiedad estatal en 2023 y posteriormente realizó la denominada Operación Flat Top, mediante la cual sus fuerzas de seguridad retiraron vegetación para facilitar la vigilancia. Buckingham presentó aquel operativo como un modelo para sus nuevas actuaciones, aunque ambos casos involucran terrenos distintos.
Las obras en el Río Bravo que pueden abrir otro conflicto diplomático
México ya había cuestionado intervenciones de Texas dentro del Río Bravo en julio de 2023, cuando presentó una nota diplomática por la instalación de boyas, alambre de navajas y trabajos de desmonte cerca de Eagle Pass. La Cancillería advirtió entonces que esas obras podían alterar la corriente y generar afectaciones al cauce internacional.
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