Velocidad permitida vs. velocidad real: así se salió de control el Tren Interoceánico

Estefanía Arreola 27 enero, 2026

Esto es lo que reveló la caja negra sobre el exceso de velocidad del Tren Interoceánico

 ©cuartoscuro - El tren viajaba con 250 personas.

Sentimos que el tren venía muy fuerte”. La declaración de un pasajero sobreviviente del accidente del Tren Interoceánico dejó de ser una percepción para convertirse en un dato técnico confirmado por las autoridades. La Fiscalía General de la República (FGR) estableció que el convoy circulaba a exceso de velocidad, condición que fue determinante para su descarrilamiento.

El accidente ocurrió el 28 de diciembre, cuando el tren que cubría la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos se salió de las vías en el poblado de Nizanda, Oaxaca. El saldo fue de 14 personas fallecidas, entre ellas menores de edad y adultos mayores, además de decenas de pasajeros lesionados.

Exceso de velocidad, la causa del descarrilamiento

Tras el siniestro, personal de distintas dependencias federales realizó diligencias en la zona, que incluyeron la inspección de la vía férrea cinco kilómetros antes y después del punto del accidente, la revisión mecánica del tren y un levantamiento topográfico del terreno.

Una de las piezas clave de la investigación fue la caja negra de la locomotora, un dispositivo que registra datos como la ubicación, el comportamiento del tren y, especialmente, la velocidad a la que circulaba.

MÁS SOBRE EL CASO:

La velocidad permitida vs. la velocidad real

De acuerdo con el horario ferroviario vigente, la velocidad máxima autorizada para el servicio de pasajeros en ese tramo era de 50 kilómetros por hora. Sin embargo, los registros revelaron que el tren superó ampliamente ese límite

La información extraída de la caja negra mostró que el convoy alcanzó hasta 111 kilómetros por hora en tramos rectos, donde el límite permitido era de 70 kilómetros por hora, es decir, 41 kilómetros por encima de lo autorizado.

En el tramo previo al descarrilamiento, que incluía curvas, el tren ya circulaba a 52 kilómetros por hora, cuando debía mantenerse por debajo del límite. Conforme avanzó, la velocidad se incrementó hasta llegar a 65 kilómetros por hora en el punto exacto del accidente, superando lo permitido para esa zona.

Tras el análisis técnico, la FGR concluyó que no se cumplió con la normativa ferroviaria vigente durante la operación del tren. Por ello, se informó que se ejercerá acción penal y que las investigaciones continuarán para determinar responsabilidades en uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en la región.