A 25 años del 11-S: ¿qué cambió para siempre en los aeropuertos después de los atentados?
Este 2026 se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, en los que 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales
Subir a un avión antes del 11 de septiembre de 2001 era una experiencia muy distinta. Familiares y amigos podían acompañar a los pasajeros prácticamente hasta la puerta de embarque en Estados Unidos, los controles eran realizados principalmente por empresas privadas contratadas por las aerolíneas y algunas restricciones que actualmente parecen habituales simplemente no existían. Los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono transformaron ese modelo y dieron origen a buena parte de la seguridad aeroportuaria moderna.
Este 2026 se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, en los que 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales. Dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, otro impactó contra el Pentágono y el cuarto cayó en Pensilvania después de que pasajeros intentaran recuperar el control. Los ataques dejaron 2 mil 977 víctimas mortales, además de cambiar para siempre la manera en la que Estados Unidos y posteriormente otros países entendieron el riesgo de un secuestro aéreo.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) September 21, 2025
El nacimiento de la TSA después del 11-S
Uno de los cambios más importantes ocurrió apenas dos meses después de los atentados. En noviembre de 2001 se aprobó la Aviation and Transportation Security Act, legislación que creó la Administración de Seguridad en el Transporte, conocida como TSA, y trasladó al gobierno federal una responsabilidad que anteriormente recaía principalmente en controles privados contratados por las propias aerolíneas.
Para finales de 2002, la TSA ya había asumido el control de la inspección de pasajeros en los aeropuertos estadounidenses y avanzaba hacia la revisión del equipaje documentado mediante sistemas para detectar explosivos. También aumentó la presencia de agentes federales, se fortalecieron los programas de inteligencia y se implementaron mecanismos para comparar información de pasajeros con listas de vigilancia.
Otra modificación ocurrió dentro de los propios aviones. Después del 11-S se ordenó instalar puertas reforzadas en las cabinas de pilotos para impedir el acceso de personas no autorizadas. El objetivo era evitar que un grupo pudiera tomar nuevamente el control de una aeronave comercial y utilizarla como arma. Esa protección continúa evolucionando y la FAA ha trabajado en barreras secundarias para proteger la cabina durante los momentos en que la puerta principal necesita abrirse.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) April 19, 2025
Zapatos, líquidos y equipaje: las reglas que llegaron después
No todas las restricciones que actualmente enfrentan los pasajeros aparecieron inmediatamente después del 11-S. Varias surgieron por intentos de atentado posteriores que revelaron nuevas vulnerabilidades.
El intento de Richard Reid de detonar explosivos escondidos en sus zapatos en diciembre de 2001 derivó posteriormente en revisiones específicas del calzado. Años después, un complot descubierto en Reino Unido para utilizar explosivos líquidos llevó a imponer fuertes restricciones sobre los líquidos que podían transportarse en cabina. De ahí surgió la conocida regla estadounidense 3-1-1, que limita líquidos, aerosoles, geles, cremas y pastas en el equipaje de mano.
También se endurecieron las restricciones sobre objetos que podían introducirse en la cabina. Inmediatamente después de los atentados, la Administración Federal de Aviación restringió el acceso a las zonas de embarque únicamente a pasajeros con boleto y prohibió objetos como cuchillos y cúteres, precisamente uno de los elementos asociados con los secuestros del 11-S.
Los controles de identidad también evolucionaron. Desde mayo de 2025, los pasajeros mayores de 18 años que utilizan identificaciones estatales en los controles de la TSA necesitan documentos compatibles con REAL ID o deben presentar otra identificación aceptada, como un pasaporte. La legislación que dio origen a REAL ID fue aprobada en 2005 siguiendo una recomendación de la Comisión del 11-S para establecer estándares mínimos de seguridad en las identificaciones emitidas por los estados.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) March 27, 2025
Una regla del 11-S comienza a relajarse 25 años después
Paradójicamente, cuando se cumplen 25 años de los ataques, Estados Unidos acaba de comenzar a recuperar una costumbre que desapareció precisamente después de aquella mañana: acompañar a una persona hasta su puerta de embarque sin tener un boleto de avión.
La TSA lanzó en septiembre de 2026 Gateside by TSA PreCheck, un programa que permite a determinados miembros de TSA PreCheck solicitar autorización para atravesar los controles de seguridad aunque no tengan un vuelo. De esta manera pueden despedir a familiares, recibir pasajeros o encontrarse con alguien durante una escala. Inicialmente funciona en 13 aeropuertos estadounidenses y quienes quieran utilizarlo deben solicitar autorización previamente y pasar por seguridad.
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