Por qué Elon Musk es considerado el "presidente en la sombra" de Trump

Estefanía Arreola 7 febrero, 2025

Elon Musk se ha consolidado como un elemento central en el gobierno del republicano

 ©EFE - Elon Musk es uno de los hombre más ricos del mundo.

La influencia de Elon Musk en el Gobierno de Estados Unidos ha alcanzado un nuevo nivel. Bajo la administración de Donald Trump, el magnate tecnológico no solo se ha convertido en una figura clave en la toma de decisiones, sino que ahora es percibido por muchos como el verdadero poder detrás del trono.

La portada más reciente de la revista Time ha avivado la polémica: en ella, Musk aparece sentado en el emblemático escritorio Resolute del Despacho Oval, con las banderas de EE.UU. y la presidencial a su espalda. La imagen simboliza lo que muchos temían: el hombre más rico del mundo ejerciendo un control sin precedentes en la gestión pública sin haber sido elegido por los votantes.

Un departamento a su medida

El punto de inflexión en su ascenso político se dio con la creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), una entidad encargada de recortar gastos y optimizar la administración pública. Musk fue puesto al frente de este organismo con amplios poderes, lo que ha generado duras críticas por la falta de control democrático sobre sus decisiones.

Algunas de sus medidas ya han sido impugnadas en los tribunales, y expertos en derecho advierten que su papel roza los límites constitucionales. Sin embargo, Trump ha salido en su defensa, asegurando que Musk "está haciendo un trabajo extraordinario" y que "hace tiempo que quiere poder hacer esto".

Un poder sin frenos, impulsado por la revista "Time"

La estrecha relación entre ambos líderes deja en claro que Musk no actúa por cuenta propia. Trump ha dejado claro que cualquier decisión tomada por el empresario cuenta con su aval previo. No obstante, esta cercanía preocupa a legisladores y analistas, que ven en Musk a un “presidente en la sombra” con una agenda propia y un poder que trasciende las urnas.

Esta no es la primera vez que Time dedica una portada al dueño de Tesla y SpaceX. En noviembre, la revista publicó un reportaje titulado "Citizen Musk", donde exploraba su creciente injerencia en la política estadounidense.

Ahora, con su imagen en el Despacho Oval, la pregunta ya no es si Musk influye en el Gobierno de EE.UU., sino hasta qué punto está dirigiéndolo.