¿Quién defiende a Maduro? Él es Barry Pollack, el abogado de las causas 'imposibles'
Barry Pollack es reconocido por lograr la libertad de Julian Assange, el fundador de WikiLeaks
Este lunes, el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York fue testigo de una imagen histórica: Nicolás Maduro, el hombre que gobernó Venezuela por más de una década, compareció ante el juez Alvin Hellerstein vistiendo el uniforme color caqui de los centros de detención federales de Estados Unidos. Sin embargo, no lo hizo solo. A su lado se encontraba su defensor legal Barry J. Pollack, un nombre que en los círculos legales de Estados Unidos es sinónimo de casos que parecen imposibles y defensas de alto impacto político.
Barry Pollack es miembro del despacho Harris St. Laurent & Wechsler LLP, Pollack saltó a la fama mundial como el arquitecto legal detrás de la libertad de Julian Assange, el fundador de WikiLeaks. Tras años de persecución por la mayor filtración de documentos clasificados en la historia de EE. UU., fue Pollack quien logró negociar un acuerdo de culpabilidad por un solo cargo de espionaje, permitiendo que Assange saliera de prisión bajo el concepto de "tiempo servido".
Esa capacidad para maniobrar en el filo de la seguridad nacional y el derecho penal es, precisamente, lo que lo llevó a ser contratado por el entorno de Maduro. Con más de 30 años de experiencia, Pollack es expresidente de la Asociación Nacional de Abogados Defensores de lo Penal y un experto en enfrentar al Departamento de Justicia en casos de "cuello blanco" y conspiraciones internacionales.
La estrategia ante los 4 cargos de Nueva York
Durante la audiencia de hoy, Maduro se declaró "no culpable" de los cargos que incluyen conspiración para el narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de guerra. Pollack, manteniendo un tono sereno pero firme, evitó solicitar fianza en este momento, reservándose el derecho para etapas posteriores del juicio.
La presencia de Pollack sugiere que la defensa no se limitará a negar los hechos, sino que atacará la legalidad de la captura de Maduro y su estatus como prisionero de guerra, un argumento que el propio Maduro esgrimió hoy frente al juez. Pollack es conocido por su éxito en casos complejos, como la absolución total de un alto ejecutivo de Enron tras el colapso de la empresa, lo que demuestra su destreza ante jurados estadounidenses en casos de alta carga emocional y mediática.
Un juicio que definirá el tablero geopolítico
Mientras que Cilia Flores es representada por el exfiscal Mark Donnelly, la elección de Pollack por parte de Maduro envía un mensaje claro: el expresidente venezolano busca una salida política-legal similar a la de Assange. Sin embargo, el desafío es monumental. Los fiscales de Nueva York sostienen que Maduro lideró el "Cártel de los Soles", enviando toneladas de droga a EE. UU. como un arma política.
La próxima cita en la corte ha sido fijada para el 17 de marzo. Hasta entonces, Pollack tendrá la tarea de desarticular un expediente de miles de páginas y grabaciones recopiladas por la DEA durante años. El mundo observará si el hombre que liberó a Assange puede lograr un milagro legal para el hombre que hoy se dice "secuestrado" por la justicia norteamericana.