¿Qué pasaría con la prohibición de celulares en escuelas? Alertan por adicción y síndrome de abstinencia

Elena Martínez 11 agosto, 2026

Advierten que hay casos de adolescentes que reaccionaron con violencia después de que sus padres intentaron retirarles sus dispositivos

 ©Canva. - La directora de Restart reveló que el centro ha recibido casos de adolescentes que reaccionaron con violencia después de que sus padres intentaron retirarles sus dispositivos.

La regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas puede generar beneficios en el rendimiento y convivencia de niños y adolescentes, pero su implementación deberá ir acompañada de capacitación para docentes y padres de familia, especialmente ante estudiantes que ya presentan dependencia a las pantallas. Así lo explicó Mercedes Llamas, directora y cocreadora de Restart, durante una entrevista con Guillermo Ortega.

La especialista consideró positiva la medida que comenzará a aplicarse a partir del 31 de agosto, pero advirtió que limitar los celulares únicamente dentro de los salones podría resultar insuficiente. A su juicio, los dispositivos deberían permanecer fuera del alcance de los estudiantes durante prácticamente toda la jornada, incluyendo recreos, pasillos y transporte escolar, debido a que estos espacios también son fundamentales para la convivencia y el desarrollo de habilidades sociales.

“Es importantísimo que esté prohibido el uso durante todo, desde que el niño pisa la escuela hasta que se va de la escuela, incluidos los camiones escolares”, explicó Llamas. La especialista señaló que los momentos fuera del salón permiten a los menores aprender a negociar, solucionar conflictos y participar en juegos sin depender de un dispositivo, capacidades que pueden verse desplazadas cuando buena parte de su atención permanece concentrada en una pantalla.

Llamas también destacó el impacto que puede generar una simple notificación en la concentración de los estudiantes. “Un niño se tarda en volver a concentrarse 20 minutos después de sentir una notificación, no de ver su teléfono, sino de sentir la notificación”, señaló. Según explicó, incluso mantener el celular guardado, pero encendido y al alcance del alumno, puede convertirse en una distracción constante durante las actividades académicas.

Advierten síndrome de abstinencia al retirar celulares

Uno de los principales desafíos será enfrentar la dependencia que algunos niños y adolescentes ya mantienen con los dispositivos. Llamas explicó en entrevista con Guillermo Ortega que retirar repentinamente el celular puede generar reacciones intensas en determinados casos. “Esta es una adicción comportamental, no es una adicción a sustancias, pero tiene síndrome de abstinencia”, aseguró al hablar sobre los retos que podrían enfrentar profesores y familias.

La directora de Restart reveló que el centro ha recibido casos de adolescentes que reaccionaron con violencia después de que sus padres intentaron retirarles sus dispositivos. “Ya tenemos tres casos de adolescentes que agredieron a sus padres físicamente: uno con una navaja, otro con cuchillo y otro a golpes”, relató. Para la especialista, estos episodios muestran la necesidad de desarrollar estrategias específicas para estudiantes que presentan un uso problemático de celulares, videojuegos o redes sociales.

Por ello, consideró que la prohibición debe formar parte de una estrategia integral. “Tiene que haber capacitación a docentes, capacitación a padres de familia”, señaló. También reveló que representantes de Restart acudieron recientemente a Palacio Nacional para compartir su perspectiva sobre la implementación de la medida. Entre sus propuestas se encuentra desarrollar métodos para disminuir gradualmente la dependencia en aquellos casos donde retirar de manera inmediata el dispositivo pueda provocar una reacción negativa.

¿Qué daños puede provocar el uso excesivo de pantallas?

Durante la entrevista, Mercedes Llamas también habló sobre las consecuencias que atribuye al uso excesivo de pantallas en niños y adolescentes. Mencionó problemas de atención, concentración, ansiedad, estrés y dificultades para desarrollar habilidades sociales, además de posibles afectaciones físicas relacionadas con el sedentarismo. “Lo que más se daña es la corteza prefrontal, que se encarga de atención, concentración, resolución de conflictos, juicio y pensamiento crítico, entre otros”, afirmó.

La especialista insistió en que el objetivo no es eliminar completamente la tecnología, sino establecer límites y encontrar alternativas que permitan mantener la comunicación entre padres e hijos sin que los menores tengan acceso permanente a internet, videojuegos y redes sociales. “No estamos diciendo no a la tecnología, por supuesto que no, pero sí te estamos diciendo no a esta tecnología que nos estamos dando cuenta que es sumamente adictiva”, afirmó.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.