Así es “La Esquina del Diablo”, la calle de Álvaro Obregón marcada por accidentes y el reciente choque del camión de Jarritos

Elena Martínez 27 noviembre, 2025

Habitantes reportan choques recurrentes, afectaciones a viviendas y falta de soluciones permanentes pese a múltiples reparaciones

 ©Redes sociales. - Se trata de una calle con reportes de múltiples accidentes.

En la zona alta de Colonia La Mexicana, un tramo de la calle Paso Florentino ha ganado notoriedad por un motivo poco alentador: la fuerte inclinación del terreno y el desgaste del pavimento han convertido el sitio, conocido popularmente como “La esquina del Diablo”, en una de las bajadas con mayor número de accidentes dentro de la Ciudad de México.

Las grabaciones compartidas por residentes y automovilistas han vuelto viral la zona, donde se observa cómo vehículos pierden el control, derrapan o se impactan contra las protecciones instaladas en repetidas ocasiones por la alcaldía.

Una pendiente que acumula daños

La bajada mantiene una inclinación que, según habitantes, provoca que muchos autos y motocicletas no logren frenar a tiempo, especialmente cuando llueve. Para algunas familias, los incidentes ya no solo representan un riesgo, sino un desgaste continuo.

Personas que han vivido en la zona durante décadas señalan que los choques se repiten año con año y, aunque en la mayoría de los casos no se han reportado víctimas mortales, los daños materiales son frecuentes. Varias viviendas tienen bardas reforzadas o barandales adicionales colocados por los propios afectados para evitar nuevas afectaciones.

Una residente que ha habitado la zona por más de medio siglo relató que los impactos ocurren tan cerca de su casa que ha optado por abandonar la propiedad. La decisión, contó, surgió tras pasar temporadas enteras bajo preocupación constante por los autos que pierden el control al bajar la pendiente.

Otra vecina, con más de cinco décadas en el área, aseguró haber enfrentado al menos una veintena de daños en su fachada a causa de los percances. Relató que, aunque ha solicitado apoyo y presentado reportes, la situación permanece sin mejoras de fondo.

Arreglos provisionales y movilidad complicada para peatones

De acuerdo con habitantes del lugar, la alcaldía ha colocado barandales metálicos, cambiado secciones del pavimento y reforzado los rieles que bordean la pendiente. Sin embargo, los choques continúan y las protecciones muestran reparaciones sobre reparaciones.

El tránsito peatonal tampoco es sencillo. Las banquetas angostas, los escalones irregulares y los tramos resbaladizos hacen que caminar sea un desafío, en especial para personas mayores o cuando la lluvia acentúa el riesgo.

Quienes transitan diariamente la zona señalan que la inclinación extrema, combinada con un piso que pierde adherencia con facilidad, convierte el punto en un trayecto que exige precaución extra. Motociclistas, automovilistas y peatones coinciden en que la vialidad requiere una intervención estructural más allá de los mantenimientos frecuentes.

Mientras los vecinos continúan pidiendo una solución definitiva, incluso el cierre parcial al tránsito, “La esquina del Diablo” sigue siendo la bajada más temida de la zona y una referencia obligada al hablar de riesgos viales en la capital.