De colonia residencial a escenario del crimen: así es San Francisco Cascantitla, donde ocurrió el feminicidio de Cindy y Teresita

Elena Martínez 15 enero, 2026

Vecinos y conocidos de las víctimas relataron que el suceso generó consternación y enojo en la comunidad, por lo que ahora piden justicia

 ©Especial. - Vecinos y conocidos de las víctimas relataron que el suceso generó consternación.

San Francisco Cascantitla, una colonia ubicada en el municipio de Cuautitlán, Estado de México, pasó de ser un barrio residencial relativamente tranquilo a estar en el centro de la atención pública tras el doble feminicidio de Cindy y su madre Teresita, ocurrido en un departamento de esta zona el pasado 13 de enero del presente año.

De acuerdo con los registros en internet, San Francisco Cascantitla es un asentamiento dentro del municipio de Cuautitlán, parte del área metropolitana de la Ciudad de México. Geográficamente, se sitúa en el Estado de México, con elevación aproximada de 2 mil 255 metros sobre el nivel del mar y puede describirse como una zona residencial con calles urbanizadas, vivienda familiar y servicios básicos, aunque con retos propios de las periferias urbanas del Valle de México.

La colonia forma parte integral de la vida comunitaria de Cuautitlán y alberga a numerosas familias que trabajan o estudian en la zona. A través de plataformas digitales como redes sociales, residentes comparten imágenes, actividades cotidianas y eventos del barrio, lo que da una idea de su vida diaria antes de los hechos violentos que recientemente lo han marcado.

Un fraccionamiento bajo el lente tras el crimen

Hasta antes de los hechos de violencia, San Francisco Cascantitla era considerada, por vecinos y residentes, como una colonia de carácter familiar y tránsito cotidiano moderado, con casas y departamentos ocupados mayormente por familias jóvenes y de clase media emergente. Al encontrarse dentro de la zona metropolitana, los residentes suelen desplazarse diariamente hacia otras zonas del Valle de México para trabajar o estudiar.

Sin embargo, la percepción de seguridad en la zona se vio golpeada tras el hallazgo de los cuerpos de Teresita, de 52 años, y su hija Cindy, de 25 años, quienes fueron encontradas sin vida dentro de un departamento de la colonia. Según autoridades, ambas presentaban diversas lesiones atribuibles a un ataque con arma blanca, lo que llevó a calificar el caso como un presunto feminicidio.

Vecinos y conocidos de las víctimas relataron que el suceso generó consternación y enojo en la comunidad, ya que muchos desconocían antecedentes de violencia tan extrema en su entorno diario. Un familiar cercano comentó a medios que Teresita era una mujer alegre, aunque casi no salía de casa por su condición de salud.

Cindy y Teresita se refugiaban de la violencia en San Francisco Cascantitla

El doble feminicidio de Cindy y Teresita ocurrió dentro de un espacio que, para ambas, representaba un refugio frente a la violencia. Cindy se había trasladado recientemente al departamento de su madre luego de enfrentar una relación marcada por agresiones, según testimonios difundidos tras el crimen. La vivienda, ubicada en un conjunto habitacional de San Francisco Cascantitla, no presentaba signos de allanamiento forzado, lo que refuerza la hipótesis de que el agresor ingresó con consentimiento, aprovechando un vínculo previo con las víctimas.

De acuerdo con las primeras líneas de investigación, el ataque fue directo y personal, cometido con un arma blanca y en un lapso breve. Peritos localizaron múltiples indicios al interior del departamento que apuntan a un forcejeo, especialmente en el área donde se encontraba Cindy, lo que sugiere que intentó defenderse. La presencia de Teresita, quien tenía movilidad reducida, añadió un componente de vulnerabilidad que ha sido señalado por colectivos como un agravante en el caso.

El crimen provocó una rápida movilización comunitaria en Cuautitlán. Vecinos colocaron veladoras y mensajes en las inmediaciones del inmueble, mientras que organizaciones civiles exigieron que el caso no quede impune y sea investigado con perspectiva de género.