“Huele a cadáver”: denuncian olor insoportable cerca del INCIFO en CDMX y crece la alarma vecinal
Habitantes de la colonia Doctores denuncian desde hace semanas un olor fétido persistente en las inmediaciones del INCIFO
Caminar por la avenida Niños Héroes, a la altura de Doctor Liceaga, se ha convertido en una experiencia incómoda para quienes transitan por la colonia Doctores. No es el ruido ni el tráfico lo que incomoda, sino un olor fétido persistenteque, según los vecinos, proviene de las inmediaciones del Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México.
La escena se repite todos los días: personas que se cubren la nariz, otras que aceleran el paso y algunas más que optan por rodear la zona. La descripción del hedor es directa y sin matices: “huele a cadáver”.
Un problema que se agrava con el tiempo
Lejos de ser un hecho aislado, los testimonios coinciden en que el olor lleva semanas, incluso meses, presente. Sin embargo, en fechas recientes se ha vuelto más intenso, más constante, más difícil de ignorar.
Quienes trabajan en la zona aseguran que el impacto ya es tangible. Comer se vuelve incómodo, permanecer en el sitio resulta desagradable y la jornada diaria se desarrolla bajo una molestia constante que no desaparece.
La molestia crece: “ya ni ganas de comer”
La inconformidad ha ido en aumento entre vecinos y comerciantes, quienes describen el olor como penetrante y difícil de soportar. Algunos relatan que incluso al conversar o caminar, el hedor se cuela de forma repentina, obligándolos a cubrirse el rostro.
Para otros, el problema ya rebasa la incomodidad y se percibe como una posible afectación a la salud pública, ante la exposición constante a un ambiente contaminado.
El INCIFO: entre la justicia y la vida cotidiana
El Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México es una pieza clave en la procuración de justicia. En sus instalaciones se realizan necropsias, análisis forenses y procesos de identificación de cuerpos, labores fundamentales para esclarecer delitos y determinar causas de muerte.
Sin embargo, su ubicación en una zona densamente habitada coloca a los vecinos en una convivencia directa con estas actividades, lo que ahora abre cuestionamientos sobre las condiciones en que se llevan a cabo.
Hasta el momento, no existe una explicación oficial que confirme el origen del olor.
Exigen respuesta ante posible problema de salud pública
La falta de información ha incrementado la inquietud. Para quienes viven o trabajan en la zona, el problema no solo afecta su rutina, sino también su bienestar.
La exigencia es puntual: que las autoridades revisen las condiciones del lugar, identifiquen el origen del hedor y atiendan una situación que, aseguran, no puede seguir normalizándose.