La historia de María Adela, la arquitecta de 26 años que viajó a CDMX a pedir trabajo y hoy está en el hospital psiquiátrico
Lo que comenzó como un viaje para buscar oportunidades laborales en la Ciudad de México terminó convertido en un caso rodeado de dudas. María Adela Morales Correa, joven arquitecta originaria de Chetumal
María Adela Morales Correa, arquitecta de 26 años, salió de Chetumal, Quintana Roo, con la intención de acudir a una oportunidad de trabajo en la capital del país. Su familia perdió comunicación con ella de manera repentina, lo que desató una búsqueda urgente encabezada por su madre, Cristina Ramírez.
La desaparición fue reportada luego de que la joven fuera vista por última vez el 11 de abril en la zona de Huipulco, alcaldía Tlalpan, uno de los puntos mencionados en publicaciones sobre el caso. A partir de ese momento comenzaron días de incertidumbre para sus familiares.
La madre viajó a CDMX para buscarla
Ante la falta de noticias, su madre, Cristina Ramírez, se trasladó desde Quintana Roo a la Ciudad de México para presentar denuncias y recorrer dependencias. Permaneció varios días afuera del Hospital Psiquiátrico Juan Ramón de la Fuente Muñiz, donde sospechaba que podría encontrarse su hija.
En videos y publicaciones pidió ayuda directa a autoridades estatales y capitalinas, afirma que una de sus amigas le habría ofrecido trabajo en CDMX, sin darle más detalles.
Después de insistencias legales mediante un amparo y gestiones, logró verla brevemente. El testimonio que ha tomado fuerza es que encontró a su hija llorando y visiblemente afectada, y al cuestionarle que había pasado la joven solo respondió, "No te puedo decir, me pasaron cosas", situación que elevó las dudas sobre lo ocurrido antes de su ingreso.
¿Cómo fue localizada?
La familia sostiene que la ubicación no fue resultado de una notificación oficial directa, sino de una búsqueda propia entre hospitales e instituciones. Finalmente, confirmaron que María Adela estaba internada desde el 9 de abril, según reportes difundidos sobre el caso.
Cabe mencionar que existiría una autorización que Adela "firmó" en donde solo le da autoridad de decidir sobre su salud a la persona que la invitó a trabajar a la CDMX.
Uno de los cuestionamientos centrales es quién la llevó al hospital, bajo qué circunstancias ocurrió el ingreso y por qué la familia no fue informada oportunamente.
Denuncias y falta de apoyo
Cristina Ramírez Tapia viajó desde Chetumal a la Ciudad de México por sus propios medios para acudir a fiscalías, hospitales y dependencias públicas. Después de ver a su hija Cristina
En uno de los testimonios más difundidos, relató que no tenía recursos suficientes y que solo buscaba ver a su hija con vida.
La madre sostuvo que, incluso con apoyo ministerial, existían trabas para obtener una prueba de vida o acceso visual. También pidió exámenes médicos y toxicológicos para conocer en qué condiciones se encontraba la joven, pero le fueron negados por el propio hospital, por lo que el diagnóstico de María Adela es desconocido.
La historia generó atención en Quintana Roo y Ciudad de México por la rapidez con la que una joven que viajó por trabajo terminó desaparecida y luego hospitalizada sin que su familia tuviera información inmediata.
Hasta hoy, los principales cuestionamientos siguen centrados en reconstruir qué pasó desde que María Adela llegó a la capital hasta el momento en que su madre logró encontrarla.
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