Lipos exprés y cirugías clandestinas: así operaba la clínica Detox donde desapareció Blanca Adriana en Puebla
La desaparición de Blanca Adriana Vázquez Montiel reveló una operación clandestina encabezada presuntamente por una mujer sin cédula profesional
La desaparición de Blanca Adriana Vázquez Montiel no solo movilizó a las autoridades de Puebla, sino que también dejó al descubierto el funcionamiento de una supuesta clínica estética que operaba sin permisos sanitarios y bajo la dirección de una mujer que no aparece registrada oficialmente como profesionista de la salud.
El establecimiento, identificado como Clínica Detox y ubicado en la calzada Zavaleta 2511, promocionaba en redes sociales una amplia gama de procedimientos estéticos y “rejuvenecedores”, entre ellos liposucciones con tecnología Microaire, estrechamiento vaginal, aplicación de botox, rellenos con ácido hialurónico, “chips sexuales” hormonales y terapias conocidas como “ADN de salmón”.
De acuerdo con las investigaciones y testimonios difundidos tras el caso, detrás del negocio se encontraba Diana Alejandra Palafox Romero, quien no cuenta con registro de cédula profesional federal y que, pese a ello, realizaba procedimientos invasivos dentro del inmueble.
La página de la clínica había sido creada apenas en noviembre de 2025 y tenía poca actividad digital antes de que el caso se viralizara. Después de la desaparición de Blanca Adriana, las redes sociales del negocio fueron eliminadas y también desapareció su ubicación en Google Maps.
“Solo iba a pedir informes”: la valoración que terminó en desaparición
Según el relato de sus familiares, Blanca Adriana acudió la mañana del 18 de mayo acompañada de su esposo, Florencio Ramos, únicamente para solicitar información sobre un procedimiento estético.
Sin embargo, dentro de la clínica habrían convencido a la mujer de someterse de inmediato a una intervención que le describieron como “mínimamente invasiva” y realizada con láser.
Adrián, hijo de Blanca Adriana, relató en entrevista radiofónica que su madre nunca les informó que se practicaría una cirugía ese mismo día.
El procedimiento ofrecido consistía en una liposucción con tecnología PAL o Microaire, promocionada como una extracción rápida de grasa con anestesia local y recuperación casi inmediata. En redes sociales, la presunta doctora aseguraba que el método generaba menos riesgos, menos moretones y una recuperación más rápida.
El costo total rondaba los 17 mil pesos, incluyendo la llamada “retracción de piel”.
La clínica quedó vacía y nadie volvió a responder
Horas después de iniciada la intervención, el personal pidió al esposo de Blanca Adriana salir a comprar medicamentos, vendas y una faja compresiva en una plaza comercial cercana.
Cuando regresó, alrededor de las siete de la noche, encontró el consultorio vacío y cerrado.
Los teléfonos dejaron de responder y nadie dentro del edificio dio explicación sobre el paradero de la mujer.
La situación llevó a Florencio Ramos a pedir apoyo de la Policía Municipal. Más tarde, propietarios del inmueble se presentaron ante las autoridades y aseguraron desconocer que en el lugar se practicaban cirugías, pues creían que únicamente se aplicaban tratamientos estéticos menores como botox.
🚨Caso Blanca Adriana: Así localizaron el vehículo captado en video, presuntamente usado para trasladarla https://t.co/vmcg08ktAo
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) May 21, 2026
Cámaras captaron el momento en que Blanca Adriana fue subida a un auto
Las investigaciones dieron un giro tras la revisión de cámaras de videovigilancia de la zona.
En las grabaciones, difundidas como parte de la investigación, se observa a tres personas —presuntamente Diana Palafox Romero, su hijo Carlos Quezada Palafox y una recepcionista— trasladando a Blanca Adriana aparentemente inconsciente hacia un Mini Cooper rojo.
Desde entonces no se conoce el paradero de la mujer.
La Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó cateos tanto en la clínica de calzada Zavaleta como en otro inmueble relacionado con el hijo de la presunta responsable, ubicado en el fraccionamiento El Pilar, en San Andrés Cholula.
En este segundo domicilio fue localizado el Mini Cooper rojo captado por las cámaras, aunque las autoridades señalaron que dentro del vehículo no encontraron indicios sobre el paradero de Blanca Adriana.
Mientras avanzan las investigaciones, los tres involucrados permanecen prófugos.
🚨¿Qué se sabe de la mujer vinculada a la clínica donde desapareció Blanca Adriana en Puebla? https://t.co/xHNp4E4y9v
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) May 21, 2026
Extorsiones y falsas pistas complican la búsqueda
La familia de Blanca Adriana denunció además haber recibido llamadas de extorsión provenientes de distintos estados del país, en las que desconocidos pedían dinero a cambio de supuesta información sobre la víctima.
Incluso antes del hallazgo del vehículo, recibieron una llamada anónima alertando sobre la ubicación del automóvil; sin embargo, decidieron no confiar debido a la gran cantidad de datos falsos que circulaban en redes sociales.
El caso ha provocado indignación y abrió nuevamente el debate sobre la proliferación de clínicas estéticas irregulares en México, especialmente aquellas que promocionan procedimientos médicos invasivos a bajo costo y sin supervisión sanitaria.
Quién es Blanca Adriana Vázquez Montiel
De acuerdo con la ficha de búsqueda emitida por la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla, Blanca Adriana Vázquez Montiel tiene 37 años, mide aproximadamente 1.56 metros y es de complexión media.
Como señas particulares tiene un tatuaje con forma de beso en la nuca y un lunar en la pierna derecha.
La mujer desapareció el 18 de mayo de 2026 y fue vista por última vez tras ingresar a la Clínica Detox.
Las autoridades mantienen habilitados los números 2222-46-3830, 2226-82-1258 y 221 283 8142 para recibir cualquier información que ayude a localizarla.
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