Los secretos de la casa del Monstruo de Atizapán: las pruebas que revelaron décadas de feminicidios
Andrés Filomeno Mendoza Celis murió a los 78 años mientras cumplía sus condenas en prisión
La muerte de Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el Monstruo de Atizapán, ocurrida este jueves 29 de octubre de 2026, ha vuelto a poner bajo la lupa uno de los casos de feminicidios seriales más estremecedores de México. El hombre, de 78 años, falleció mientras permanecía recluido en el penal de Tenango del Valle, Estado de México, donde cumplía diversas condenas por sus crímenes.
Su fallecimiento también revive las preguntas sobre lo que las autoridades encontraron en su vivienda, ubicada en la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza, donde durante años permanecieron ocultos restos humanos y pertenencias de mujeres desaparecidas.
La casa se convirtió en una de las principales evidencias de los crímenes atribuidos al feminicida, luego de que las investigaciones iniciadas en mayo de 2021 permitieran descubrir restos enterrados bajo los pisos, documentos personales y materiales audiovisuales.
¿Qué encontraron en la casa del Monstruo de Atizapán?
El descubrimiento ocurrió después de la desaparición de Reyna González Amador, de 34 años, cuya búsqueda llevó a las autoridades hasta el domicilio de Mendoza Celis.
Durante los cateos, peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México localizaron miles de fragmentos óseos debajo de los pisos de concreto de distintas habitaciones.
Los investigadores tuvieron que realizar excavaciones y retirar estructuras del inmueble para recuperar las evidencias, que posteriormente fueron sometidas a estudios antropológicos y genéticos.
Además de los restos humanos, encontraron ropa femenina, zapatos, bolsos, identificaciones oficiales y fotografías, objetos que ayudaron a establecer posibles vínculos con otras mujeres reportadas como desaparecidas.
Los trabajos forenses permitieron determinar que los restos recuperados correspondían a por lo menos 19 personas, entre ellas 17 mujeres, un hombre y un menor de edad.
Las libretas y grabaciones que revelaron sus crímenes
Entre los objetos asegurados destacaron cinco libretas con nombres y anotaciones, además de 38 casetes de ocho milímetros y 25 cintas VHS.
Estos materiales fueron incorporados a las investigaciones para reconstruir las actividades del feminicida y buscar posibles conexiones con otros casos de desaparición.
También fueron localizadas fotografías y pertenencias personales que permitieron ampliar las líneas de investigación.
La cantidad de indicios encontrados provocó que las autoridades extendieran los trabajos de excavación y análisis forense durante varios meses.
¿Cómo logró ocultar sus crímenes durante décadas?
Las investigaciones establecieron que Mendoza Celis aprovechaba la confianza de algunas de sus víctimas para acercarse a ellas y llevarlas hasta su domicilio.
El hombre, conocido entre sus vecinos como El Chino, mantenía una vida aparentemente cotidiana, mientras ocultaba evidencias de sus crímenes dentro de la propiedad.
Algunas líneas de investigación apuntaron a asesinatos cometidos desde la década de 1990, lo que abrió interrogantes sobre el tiempo durante el cual pudo actuar sin ser descubierto.
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