¿Podría ocurrir un megaterremoto en México? Lo que revela la zona donde ocurrió el sismo de 7.4 en Chiapas
El sismo reavivó las dudas sobre la zona de subducción del Pacífico, donde se han originado los terremotos más fuertes del país
El sismo de magnitud 7.4 registrado en Chiapas volvió a dirigir la atención hacia una de las regiones con mayor actividad sísmica del país, se trata de la zona de subducción del Pacífico mexicano. Aunque los especialistas insisten en que no es posible predecir cuándo ocurrirá un gran terremoto, esta franja geológica es considerada la de mayor potencial sísmico de México, ya que ahí se han originado algunos de los movimientos telúricos más destructivos de la historia nacional.
La zona se extiende aproximadamente desde las costas de Jalisco hasta Chiapas, donde la placa de Cocos se introduce lentamente por debajo de la placa de Norteamérica. Ese movimiento, que ocurre de forma constante desde hace millones de años, provoca la acumulación de enormes cantidades de energía que eventualmente se liberan en forma de terremotos.
El reciente movimiento en Chiapas ocurrió precisamente en esta región tectónica, la misma donde han tenido origen los mayores sismos documentados en México. Sin embargo, los expertos aclaran que un sismo de gran magnitud no significa que vaya a desencadenar otro aún mayor, ya que cada evento tiene características propias y responde a procesos geológicos complejos.
Así fue el fuerte sismo de magnitud 7.4 que sacudió Chiapas; se percibió en Guatemala y Belice | VIDEO https://t.co/klm2jvQ5GE
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) July 17, 2026
La región donde ocurrieron los mayores terremotos de México
La importancia de esta zona no radica únicamente en el sismo reciente. A lo largo de más de dos siglos, la mayor parte de los terremotos más fuertes registrados en México se han originado precisamente en esta franja del Pacífico.
Entre ellos destaca el terremoto de Oaxaca de 1787, considerado el más grande del que se tiene registro histórico en el país, con una magnitud estimada de 8.6. Investigaciones posteriores indican que la ruptura pudo extenderse alrededor de 600 kilómetros, además de generar un tsunami que penetró varios kilómetros tierra adentro.
Décadas después ocurrió el terremoto de Jalisco-Colima de 1932, de magnitud 8.2, seguido por el devastador sismo de Michoacán de 1985, de magnitud 8.1, responsable de miles de muertes y severos daños, especialmente en la Ciudad de México. Posteriormente se registró el terremoto de Colima-Jalisco de 1995, de magnitud 8.0, y el de Chiapas de 2017, también de 8.2, uno de los más intensos medidos por instrumentos modernos en territorio mexicano.
#Venezuela en emergencia: sube a 164 la cifra de muertos tras doble #sismo de magnitud 7.5 https://t.co/fRPeTKtokm
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) June 25, 2026
¿Podría ocurrir un terremoto aún más grande?
De acuerdo con información del Servicio Sismológico Nacional (SSN), responder esa pregunta aún no es posible. El problema es que el registro instrumental de los terremotos en México apenas comenzó en 1906, mientras que la información histórica disponible abarca alrededor de 225 años, un periodo muy corto desde el punto de vista geológico.
Los especialistas explican que para conocer la magnitud máxima que puede generar la zona de subducción sería necesario contar con registros de miles de años.
Por ello, aunque la zona de subducción del Pacífico mexicano sigue siendo la región con mayor potencial para producir grandes terremotos, los científicos subrayan que no existe forma de predecir cuándo ocurrirá uno ni de asegurar cuál será su magnitud máxima.
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