¿Qué pasará con los mexicanos que no tienen cuenta bancaria? El temor de perder ingresos por Ley de Economía Digital

Elena Martínez 29 octubre, 2026

La transición hacia los pagos electrónicos promete mayor seguridad y rapidez, pero la población advierte que podrían perderse clientes e ingresos

 ©Especial. - La transición hacia los pagos electrónicos promete mayor seguridad y rapidez.

Para millones de mexicanos, pagar en efectivo no es una costumbre que pueda abandonarse de un día para otro. Es la manera en que compran alimentos, reciben su salario o cobran por sus servicios. Por eso, la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos ha despertado preocupación entre quienes no tienen una cuenta bancaria o desconocen cómo utilizar las transferencias.

“Existimos personas que nos gusta más manejar el efectivo porque no sabemos bien lo de las transferencias o esas cosas que se hacen y pues es más fácil pagar y que te den tu cambio y que uno tenga su dinero en la mano”, expresó Julia Martínez, ama de casa entrevistada para este medio.

La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo federal y aprobada por el Congreso el 20 de octubre de 2026, busca ampliar el uso de pagos digitales en comercios y servicios. Contempla que los establecimientos habiliten medios electrónicos y que la Secretaría de Hacienda determine actividades en las que estos puedan convertirse en la única forma de pago.

La legislación no plantea eliminar el efectivo en todo México, pero sí abre la posibilidad de restringirlo en sectores específicos. El gobierno ha mencionado las gasolineras y las carreteras como posibles puntos de partida, mediante una transición gradual.

El temor de quedar fuera de la economía digital

El problema no se limita a tener una tarjeta. Para utilizarla también se necesita acceso a servicios financieros, conocimientos básicos y, en muchos casos, conexión a internet. “Hay muchas personas que desconocen del tema, incluso no cuentan con una tarjeta, nunca han tenido una tarjeta. Entonces, pues no lo veo como muy viable”, señaló Fernanda Rangel, quien trabaja como psicóloga.

La preocupación aumenta en comunidades donde los cajeros automáticos son escasos y los pequeños negocios todavía dependen del efectivo. “En esta zona pues no hay acceso como a un cajero, no hay acceso a una tarjeta, incluso los negocios no cuentan con servicio de tarjeta”, señaló Olivia Ramírez, ama de casa.

Como ejemplo mencionó Zoquitlán, donde considera que los adultos mayores podrían enfrentar mayores dificultades para comprar productos si los establecimientos aceptaran exclusivamente pagos electrónicos.

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 del INEGI muestra que apenas 63% de los adultos de entre 18 y 70 años tenía una cuenta de ahorro formal, una cifra que evidencia los desafíos para extender la bancarización.

Temen perder trabajo y propinas

La incertidumbre también alcanza a quienes dependen de ingresos variables. Ricardo Pérez, estudiante música entrevistado para este medio explicó que gran parte de su gremio recibe pagos en efectivo por presentaciones en restaurantes, eventos privados o actuaciones callejeras.

“Me parece una buena idea en parte, porque me da más seguridad y orden en la forma de llevar un control financiero, pero me preocupa que sea muy rápido, porque la música en México vive del efectivo”, dijo.

Aunque reconoce ventajas como registrar sus ingresos y evitar transportar dinero después de una presentación, advierte que aceptar únicamente transferencias podría costarle oportunidades laborales.

“Si solamente acepto transferencia, podría perder trabajo porque hay personas que dicen: ‘No, yo te pago cuando llegues y te lo pago en efectivo’”, explicó.

La ley contempla mecanismos para facilitar la contratación digital de servicios financieros y permite recurrir al efectivo o cheque cuando una contingencia impida recibir pagos electrónicos.

El reto será evitar que la modernización de los pagos termine excluyendo a quienes todavía viven del dinero en efectivo.

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