¿Quiénes eran Víctor Manuel, Anayeli y Megan la familia de intérpretes de señas hallada calcinada en Michoacán?

Elena Martínez 23 enero, 2026

Su labor tenía como objetivo garantizar el derecho al acceso a la información de personas con discapacidad auditiva

 ©Especial. - La denuncia por su desaparición fue presentada por familiares.

La familia reportada como desaparecida en el estado de Michoacán y localizada sin vida estaba conformada por Víctor Manuel M.V., Anayeli H.L. y su hija Megan Eileen M.H., de 12 años de edad. Más allá del caso penal que investiga la autoridad, su historia ha generado impacto por el papel que desempeñaban como intérpretes de Lengua de Señas Mexicana y por el vínculo que mantenían con instituciones públicas y con la comunidad sorda.

La denuncia por su desaparición fue presentada por familiares luego de perder contacto con ellos el 14 de enero, fecha en la que fueron vistos por última vez en la colonia Ex Hacienda La Huerta, al norte de la capital del estado. Tras el reporte, se activaron Protocolo Alba y Alerta Amber Michoacán, debido a que entre las personas buscadas se encontraba una menor de edad.

Desde ese momento, la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada y Desaparición Cometida por Particulares inició las diligencias correspondientes que incluyeron acciones de búsqueda en campo análisis de información y coordinación entre áreas operativas.

Una familia dedicada a la inclusión y al servicio público

Víctor Manuel y Anayeli eran ampliamente conocidos en Michoacán por su trabajo como intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM). Ambos colaboraban de manera constante con el Congreso del Estado, así como con dependencias del gobierno estatal y municipal, donde participaban en sesiones legislativas, eventos públicos y actividades institucionales.

Su labor tenía como objetivo garantizar el derecho al acceso a la información de personas con discapacidad auditiva, facilitando la comunicación entre autoridades y ciudadanía. Por esta razón, su desaparición generó preocupación inmediata entre colectivos de personas sordas activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos.

La presencia de su hija Megan en estas actividades también era conocida por personas cercanas a la familia, quienes señalaron que se trataba de un entorno familiar estrechamente ligado al trabajo comunitario y a la promoción de la inclusión.

Hallazgo y reacciones tras la confirmación oficial

Luego de varios días de búsqueda, las autoridades informaron que los cuerpos fueron localizados el 17 de enero en la localidad de Ucareo, municipio de Zinapécuaro, sobre el tramo carretero Morelia–Salamanca. El hallazgo ocurrió durante los operativos desplegados como parte de la investigación y la zona fue resguardada para permitir el trabajo pericial y ministerial.

Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha informado sobre personas detenidas ni ha dado a conocer públicamente el móvil del crimen. La carpeta de investigación continúa en integración y se mantiene bajo reserva parcial para no afectar las diligencias ni el debido proceso.

Tras confirmarse el hallazgo, el Congreso de Michoacán emitió un pronunciamiento en el que lamentó el asesinato de la familia y reconoció su labor como promotores de los derechos de las personas con discapacidad auditiva. En el mismo sentido, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) calificó el caso como de especial gravedad, al involucrar a una niña y a personas dedicadas a la defensa de derechos humanos.

El organismo solicitó una investigación con máxima diligencia, enfoque de derechos humanos y respeto al interés superior de la niñez, además de no descartar ninguna línea relacionada con la labor profesional de las víctimas.