A qué santos le rezan los narcos: Lo que revelan las imágenes religiosas de “El Mencho” en su refugio

Metzli Escalante 26 febrero, 2026

Del Santo Niño de Atocha con Ovidio Guzmán a San Charbel con "El Mencho": la devoción religiosa entre los líderes del narco en México

 ©Elaboración propia. - Ovidio Guzmán y "El Mencho".

Ante la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), salieron a la luz detalles del operativo federal. Entre ellos, uno llamó especialmente la atención: la presencia de figuras religiosas y un altar en el lugar donde pasó sus últimas horas.

La noche del 23 de febrero, Milenio difundió imágenes exclusivas del Tapalpa Country Club, el complejo residencial donde ocurrió la operación y el enfrentamiento entre fuerzas federales y miembros de su organización criminal.

En los videos se observan aspectos de la habitación principal donde presuntamente se encontraba el líder criminal, así como objetos personales que le pertenecían. Sin embargo, el hallazgo más revelador fue un altar con figuras religiosas católicas y esculturas labradas en piedra, evidencia de una faceta que contrasta con su historial criminal: la devoción religiosa.

En el altar había imágenes de la Virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo, San Charbel, San Martín Caballero y la Sagrada Familia.

La fe en el narco: protección divina en medio de la violencia

Aunque resulta contradictorio, la relación entre narcotráfico y religión no es nueva. A lo largo de los años, múltiples operativos en México han revelado escondites de criminales con altares, imágenes de santos, vírgenes y amuletos.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 77% de los mexicanos se declara católico, lo que refleja el peso de la religión en la vida cotidiana. Esta fe también se manifiesta entre integrantes del crimen organizado, quienes buscan protección, suerte o redención.

Para muchos capos, la religión no solo representa consuelo espiritual, sino un escudo simbólico frente a la muerte, la persecución y la traición.

La Santa Muerte, la figura más poderosa en la narco cultura

Entre las figuras más asociadas al narcotráfico destaca la Santa Muerte, conocida como “La Niña Blanca”. Su imagen es común en altares clandestinos, cárceles y casas de seguridad.

Su culto es particularmente popular en mercados como el San Juan de Dios y el Mercado Corona, en Guadalajara, donde se venden estatuas, veladoras y amuletos.

A diferencia de los santos católicos, la Santa Muerte no juzga a sus devotos. En el imaginario popular, concede protección sin importar la naturaleza de los actos de quien la invoca, lo que la convierte en una figura recurrente entre sicarios y traficantes.

Jesús Malverde, el llamado “santo de los narcos”

Otra figura emblemática es Jesús Malverde, considerado el santo no oficial de los narcotraficantes. Originario de Sinaloa, la leyenda cuenta que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, lo que lo convirtió en una figura de admiración entre quienes operan al margen de la ley.

Su capilla, ubicada en el centro de Culiacán, se ha convertido en un sitio de peregrinación, donde criminales y civiles acuden a pedir favores.

Incluso durante el juicio de Joaquín Guzmán Loera en Nueva York en 2018, apareció una figura de Malverde en una sala de reuniones, reforzando el simbolismo que tiene dentro de este mundo.

 ©Reuters. - La vez que ‘El Chapo’ acudió a Malverde.

El Santo Niño de Atocha, protector de los perseguidos

El Santo Niño de Atocha es otra de las figuras más veneradas. Esta advocación del Niño Jesús es considerada protectora de viajeros, enfermos y personas en peligro.

En 2019, durante la captura de Ovidio Guzmán López, hijo de “El Chapo”, autoridades encontraron que portaba un escapulario con esta imagen.

Para muchos criminales, representa protección ante la prisión o la muerte.

 ©Especial. - Escapulario de Ovidio Guzmán López.

San Judas Tadeo, el santo de las causas imposibles

San Judas Tadeo, patrono de las causas difíciles, también es ampliamente venerado dentro y fuera del mundo criminal.

Cada 28 de octubre, miles de personas visitan el templo de San Hipólito, en la Ciudad de México (CDMX), incluyendo personas vinculadas al narcotráfico que buscan su intercesión.

Según reportes, incluso algunas células criminales modificaron su imagen, invirtiendo el bastón que sostiene como símbolo de protección.

La Virgen de Guadalupe, la devoción que también alcanzó a los capos

La Virgen de Guadalupe, patrona de México, también ha sido objeto de devoción entre narcotraficantes.

Uno de los casos más conocidos es el de Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, quien, según la periodista Anabel Hernández, tenía imágenes de la Virgen en todas sus propiedades, rezaba diariamente y realizaba promesas religiosas.

Incluso criminales buscados han acudido a templos para rendirle homenaje, mostrando la profunda contradicción entre fe y violencia.

Santería, cultos alternativos y narcosatánicos

Además del catolicismo popular, algunos grupos criminales han recurrido a prácticas como la santería y el Palo Mayombe, rituales asociados con protección espiritual y clarividencia.

Uno de los casos más estremecedores fue el de los narcosatánicos liderados por Adolfo de Jesús Constanzo en 1989, en Matamoros, Tamaulipas, quienes realizaron rituales con sacrificios humanos.

Autoridades han encontrado altares con restos animales, figuras rituales y ofrendas durante operativos en zonas como Tepito e Iztapalapa.

 ©Especial. - Narcosatánicos

La religión como ideología criminal

En algunos casos, la fe incluso se convirtió en base ideológica.

Nazario Moreno González, líder de La Familia Michoacana, promovía su organización como un movimiento religioso y escribió un libro titulado Pensamientos, donde mezclaba doctrina cristiana con su visión criminal.

Tras su muerte, surgieron los Caballeros Templarios, quienes utilizaron símbolos religiosos para justificar sus actividades.

- Nazario Moreno González y "San Nazario".

La Iglesia católica condena la narco religión

La Iglesia católica ha rechazado cualquier vínculo entre religión y narcotráfico. Aunque muchos criminales se declaran creyentes, la institución considera incompatibles sus acciones con la doctrina cristiana.

El altar de “El Mencho”: símbolo de fe, miedo o contradicción

El altar encontrado en el último refugio de “El Mencho” refleja una realidad compleja: la fe sigue presente incluso en los escenarios más violentos.

Para expertos en seguridad, no es raro que integrantes del crimen organizado crean estar protegidos por fuerzas divinas.

Esta dualidad muestra el rostro más contradictorio del narcotráfico en México: hombres responsables de violencia extrema que, al mismo tiempo, rezan, construyen altares y se encomiendan a santos.

La imagen de ese altar, captada tras uno de los operativos más importantes contra el CJNG, deja una pregunta inquietante: ¿Era devoción… o miedo a la muerte?

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