UNAM alza la voz por Kimberly Moya: el caso que sigue sin resolverse en el Edomex
A más de cuatro meses de la desaparición de la estudiante Kimberly Hilary Moya González, el Consejo Técnico del CCH de la UNAM exigió a autoridades de todos los niveles intensificar la búsqueda y mantener activa la investigación
A más de cuatro meses de la desaparición de Kimberly Moya, el Consejo Técnico del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de la Universidad Nacional Autónoma de México lanzó un llamado formal a autoridades municipales, estatales y federales para intensificar las labores de búsqueda de la estudiante, cuyo paradero sigue sin conocerse desde octubre de 2025.
En un comunicado emitido el 19 de febrero, la comunidad académica subrayó la necesidad de mantener activa la indagatoria y fortalecer las acciones institucionales que permitan localizar a la adolescente, estudiante del CCH Naucalpan, cuyo caso ha generado indignación y exigencia social sostenida.
La última ruta: salió a hacer una tarea y desapareció
Kimberly Hilary Moya González, de 16 años, fue vista por última vez el 2 de octubre de 2025 tras salir de su domicilio en la colonia San Rafael Chamapa, en el municipio de Naucalpan de Juárez, en el Estado de México, con la intención de realizar una tarea escolar en un cibercafé cercano.
Las cámaras de seguridad registraron sus últimos movimientos apenas ocho minutos después de abandonar su casa. Posteriormente, fue captada saliendo del cibercafé ubicado en el Mercado Filomeno Mata alrededor de las 16:06 horas, vestida con pantalón gris, sudadera verde, tenis blancos y mochila rosa. Desde ese momento, no existen registros visuales confirmados sobre su paradero.
Más de 130 días sin Kimberly Moya: su madre exige no se detenga la búsqueda ante falta de avances https://t.co/Di23IM6wEW
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) February 11, 2026
Imágenes posteriores la muestran desplazándose sola por la zona de El Pirul, rumbo a la calle Filomeno Mata, lo que constituye el último rastro verificable dentro de la carpeta de investigación.
Investigación, sospechosos y líneas abiertas
Tras la denuncia por la estudiante desaparecida en Edomex, las autoridades activaron la ficha de búsqueda y desplegaron operativos, incluyendo cateos en inmuebles cercanos.
Durante las diligencias, se localizaron manchas de sangre, pertenencias y elementos simbólicos que reforzaron diversas líneas de investigación.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó la detención de dos presuntos implicados, identificados como Gabriel Rafael “N” y Paulo Alberto “N”, quienes permanecen bajo investigación por su posible relación con el caso.
Además, registros telefónicos incorporados a la carpeta señalan que uno de los principales sospechosos mantuvo comunicaciones prolongadas el día de la desaparición con un número vinculado a un templo del Espiritualismo Trinitario Mariano, dato que abrió nuevas hipótesis que aún no han sido confirmadas oficialmente por las autoridades.
Comunidad educativa exige resultados y acompañamiento institucional
El Consejo Técnico del CCH expresó su solidaridad con la familia de Kimberly y reiteró su disposición para brindar acompañamiento institucional, mientras estudiantes, docentes y colectivos continúan exigiendo avances claros en la investigación.
La comunidad del CCH Naucalpan ha protagonizado manifestaciones, bloqueos y pronunciamientos públicos para visibilizar el caso, denunciando la falta de resultados contundentes pese al tiempo transcurrido.
Un caso que refleja la crisis de desapariciones de adolescentes
La desaparición de Kimberly Moya se ha convertido en un símbolo del reclamo social ante la crisis de desaparición de menores en México, donde familias y comunidades enfrentan procesos largos, dolorosos y con escasa información oficial.
A más de cuatro meses sin rastro, el llamado del CCH no solo exige la localización de la estudiante, sino también el compromiso sostenido de las autoridades para garantizar verdad, justicia y protección para las y los jóvenes.
El caso permanece abierto y bajo investigación, mientras su familia, su escuela y la sociedad mantienen una misma exigencia: que Kimberly sea encontrada y que su historia no se diluya en el silencio institucional.