¿Por qué BTS y Harry Styles despiertan emociones intensas? Esto revela la neuropsicología sobre ARMY y Harries
La razón detrás de que millones lloren con BTS y Harry Styles: La neuropsicóloga clínica Jareth López explica en entrevista cómo los artistas logran generar fans tan apasionadas
¿Por qué millones de personas lloran cuando ven a BTS? ¿Qué hace que un simple paseo de Harry Styles por una calle de la Ciudad de México (CDMX) se convierta en un fenómeno viral? Detrás de estas reacciones no solo hay admiración por artistas de fama mundial. También existe una explicación neuropsicológica que ayuda a entender por qué sus canciones, conciertos e incluso sus publicaciones en redes sociales generan vínculos emocionales tan profundos, explica en entrevista exclusiva para GuillermoOrtega.com, la neuropsicóloga clínica Jareth López.
¿Qué está pasando con BTS y Harry Styles?
En los últimos días, tanto BTS como Harry Styles volvieron a ocupar las principales tendencias en internet por motivos distintos, pero con un mismo denominador: la intensa conexión que mantienen con sus seguidores.
Por un lado, BTS volvió a colocarse en el centro de la conversación después de que los videos de sus presentaciones de "Dynamite" y "Butter" aparentemente desaparecieran del sitio oficial de los Grammy. Aunque hasta ahora no existe una confirmación de que hayan sido eliminados definitivamente y podría tratarse de una falla técnica, la situación provocó una inmediata reacción entre ARMY.
La polémica creció aún más después de que trascendiera que el grupo no inscribirá su álbum ARIRANG para competir en los Grammy 2027. La decisión se da en medio del debate generado por la creación de la categoría Mejor Interpretación de Pop Asiático, anunciada recientemente por la Academia de la Grabación.
Como respuesta, comenzaron a circular en redes sociales folletos e imágenes donde integrantes de ARMY llaman a organizar un boicot contra la ceremonia. Entre las propuestas se encuentra evitar seguir la transmisión oficial de los premios y, en cambio, participar en emisiones organizadas por la propia comunidad de fans.
Mientras tanto, Harry Styles también volvió a convertirse en tendencia en México, aunque por razones completamente distintas.
Harry Styles desata furor en CDMX
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX) estima que los seis conciertos que ofrecerá el cantante británico entre el 31 de julio y el 6 de agosto generarán una derrama económica superior a 2 mil 94 millones de pesos. Pero incluso antes de subir al escenario, Harry ya había provocado un fenómeno viral.
El cantante fue captado caminando por la colonia Roma de la CDMX con un atuendo deportivo, intentando pasar desapercibido. Sin embargo, varios seguidores lo reconocieron de inmediato y comenzaron a acercarse para saludarlo o pedirle fotografías.
Las imágenes generaron un intenso debate entre sus propios seguidores. Mientras algunos celebraban el encuentro, otros pidieron respetar su privacidad.
Pero... ¿Por qué ocurren este tipo de reacciones? La respuesta podría estar en la forma en que funciona el cerebro humano.
El cerebro está diseñado para conectar con otras personas
En entrevista exclusiva, Jareth López, licenciada en Psicología y maestra en Psicología de la Salud con residencia en Neuropsicología Clínica por la UNAM, compartió que la intensa conexión emocional que generan artistas como BTS o Harry Styles tiene una base científica.
La también cofundadora del Centro Neuroconexión, señala que el cerebro humano está biológicamente preparado para crear vínculos con otras personas. Y esa capacidad no depende únicamente del contacto presencial.
"Podemos conectar con muchas personas a través de diferentes canales, como en este caso el arte que estas personas producen. Cuando escuchamos a un artista que nos gusta mucho, no solo estamos procesando la música, sino que se están activando a nivel neurobiológico diferentes sistemas y estructuras que se relacionan con muchos procesos que enriquecen la experiencia de escuchar una canción o estar incluso en un concierto", expone.
Por ello, escuchar una canción, ver un documental o asistir a un concierto no significa únicamente procesar música. También implica activar distintos sistemas cerebrales relacionados con las emociones, la recompensa, la identidad y la memoria.
Qué sucede en el cerebro cuando escuchamos a nuestro artista favorito
Cuando una persona escucha la música de un artista con el que mantiene un fuerte vínculo emocional, se activan regiones cerebrales relacionadas con el placer y la motivación.
Entre ellas destacan:
El núcleo accumbens.
El área tegmental ventral.
La corteza prefrontal.
La amígdala.
Estas estructuras forman parte del llamado sistema de recompensa y ayudan a explicar por qué un concierto puede convertirse en una de las experiencias más intensas de la vida de una persona.
Según la maestra, muchas personas dejan de percibir las canciones únicamente como música y comienzan a asociarlas con momentos importantes de su historia personal.
Las letras terminan acompañando procesos de crecimiento, pérdidas, relaciones, ansiedad o búsqueda de identidad, fortaleciendo el vínculo emocional con el artista.
"En esta valencia emocional le agregamos la experiencia de estar viviendo una situación tan cercana con nuestro artista favorito. Por eso muchas personas sienten que la música que escuchan de estos artistas no solo es una canción o una letra, sino que son un conjunto de obras que hablan de ellas o que las acompañan en momentos importantes de su vida, que incluso llegan a aumentar la familiaridad que tienen, no solo con el artista y con las canciones, sino en este vínculo y relación que establecen con este artista".
La dopamina comienza a actuar incluso antes del concierto
Uno de los protagonistas de esta experiencia es la dopamina. Generalmente se le conoce como el neurotransmisor del placer, pero Jareth López explica que su función va mucho más allá.
Las investigaciones muestran que la dopamina no aumenta solamente cuando escuchamos nuestra parte favorita de una canción. También comienza a elevarse horas antes de asistir al concierto o incluso durante la espera para ver al artista.
Esa anticipación hace que toda la experiencia resulte todavía más gratificante.
Endorfinas y oxitocina: las sustancias que fortalecen el vínculo
La experiencia musical también activa otros neuromoduladores. Las endorfinas ayudan a disminuir el estrés y aumentan las sensaciones de bienestar, relajación y felicidad, especialmente cuando las personas cantan, bailan o comparten el concierto con otros seguidores. Por su parte, la oxitocina fortalece la sensación de cercanía, confianza y pertenencia.
"En conjunto, todos estos sistemas hacen que la experiencia musical sea profundamente emocional, pero también que se almacene en nuestra memoria, nuestro hipocampo, en todas las regiones hipocampales relacionadas de una forma memorable, como un recuerdo altamente gratificante al que podemos volver una y otra vez a partir de nuestros recuerdos o incluso a partir de lo que llegamos a grabar en nuestros teléfonos o en fotografías".
¿Qué son las relaciones parasociales?
La neuropsicóloga detalla que la psicología denomina relaciones parasociales a los vínculos emocionales que desarrollan los seguidores con figuras públicas. Se trata de relaciones unidireccionales.
El fan siente cercanía, admiración e incluso familiaridad con el artista, aunque éste probablemente nunca conozca su existencia. Las redes sociales han fortalecido enormemente este fenómeno.
Entrevistas, transmisiones en vivo, documentales, historias de Instagram, TikTok o contenido cotidiano hacen que muchas personas perciban que conocen personalmente a sus artistas favoritos. Para el cerebro, esa información puede procesarse como una interacción cercana, aunque realmente ocurra a distancia.
Jareth López aclara que este tipo de vínculos son completamente normales mientras no sustituyan las relaciones personales ni afecten la vida cotidiana.
¿Por qué BTS y Harry Styles generan comunidades tan fuertes?
Desde la neuropsicología, la respuesta no está únicamente en la música. BTS y Harry Styles logran conectar con emociones universales como el amor, la ansiedad, la búsqueda de identidad, el crecimiento personal o la superación de momentos difíciles.
A ello se suma la imagen de cercanía que proyectan y la posibilidad de que millones de seguidores formen parte de comunidades globales como ARMY o Harries. Ese sentido de pertenencia activa circuitos cerebrales relacionados con el bienestar y también se relaciona con el fenómeno conocido como FOMO (Fear of Missing Out o miedo a quedarse fuera).
No solo se disfruta la música. También se experimenta la satisfacción de sentirse parte de un grupo que comparte los mismos intereses, emociones y experiencias.
La explicación científica detrás del fenómeno mundial
Para Jareth López, la necesidad de pertenecer, emocionarnos, encontrar significado y compartir experiencias forma parte del funcionamiento normal del cerebro humano.
Cuando esa necesidad coincide con música, historias personales, identidad y comunidades globales, el resultado es un fenómeno emocional que trasciende generaciones y fronteras.
Por eso millones de personas no solo escuchan sus canciones. También encuentran amistades, construyen recuerdos y fortalecen un sentido de pertenencia que explica por qué artistas como BTS y Harry Styles siguen despertando reacciones tan intensas en todo el mundo.
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