Tony Pecas y Tamborín: ¿por qué pasaron 7 años en prisión los payasos Ulises y Gerardo y ahora quedaron libres?

Elena Martínez 14 septiembre, 2026

La defensa puso bajo cuestionamiento las pruebas y testimonios que habían permitido sostener la acusación en su contra

 ©Redes sociales. - La defensa puso bajo cuestionamiento las pruebas y testimonios que habían permitido sostener la acusación en su contra.

Casi siete años detrás de las rejas terminaron para Ulises Serrano y Gerardo Díaz, mejor conocidos como Tony Pecas y Tamborín, dos payasos que fueron acusados de intentar secuestrar a una niña en Nezahualcóyotl, Estado de México. Ambos recuperaron su libertad el pasado 10 de septiembre de 2026, después de que durante años ellos y sus familias sostuvieran que fueron encarcelados por un delito que no cometieron.

El caso comenzó el 19 de mayo de 2019, cuando Ulises y Gerardo llegaron a Nezahualcóyotl para realizar una presentación. De acuerdo con la versión que posteriormente ofrecieron, mientras esperaban el inicio del evento salieron del lugar porque Ulises necesitaba comprar unas calcetas que había olvidado. Aquella salida aparentemente cotidiana terminó convirtiéndose en el inicio de un proceso judicial que los mantendría presos durante años.

Mientras caminaban por la zona, ambos aseguraron haber observado que unas personas los seguían a bordo de una motocicleta. En un principio pensaron que podían ser víctimas de un asalto. Sin embargo, poco después fueron señalados como los presuntos responsables de haber intentado llevarse a una niña de siete años. La acusación provocó su detención y posteriormente fueron enviados al penal Neza-Bordo.

La acusación que llevó a Tony Pecas y Tamborín a prisión

Las versiones difundidas cuando ocurrió el caso señalaban que los payasos presuntamente ofrecían dulces a menores de edad para lograr que se acercaran. Una niña habría sido la víctima de un supuesto intento de privación de la libertad y vecinos de la zona señalaron a Ulises y Gerardo como responsables.

Los dos hombres negaron desde el principio haber intentado secuestrar a la menor. Su versión fue que simplemente habían llegado al lugar para trabajar y que terminaron involucrados en una situación que no comprendían. Pese a ello, el proceso avanzó y ambos recibieron una sentencia de prisión, por lo que permanecieron recluidos mientras sus familiares insistían públicamente en su inocencia.

Con el paso del tiempo comenzaron a cuestionarse distintos elementos utilizados en su contra. Entre ellos estuvieron las circunstancias en las que fueron identificados, las versiones relacionadas con una motocicleta y la aparición de un tercer hombre vestido de payaso, quien también fue detenido pero posteriormente quedó en libertad.

El caso adquirió mayor notoriedad en 2024, cuando Saskia Niño de Rivera entrevistó a ambos para el podcast Penitencia. Ahí, Ulises y Gerardo contaron su versión de lo ocurrido y aseguraron que una acusación falsa había destruido sus proyectos profesionales y separado a sus familias durante años.

El caso fue revisado hasta conseguir su libertad

A partir de la difusión de su historia, organizaciones como La Cana y Proyecto Inocencia acompañaron la revisión de su situación jurídica. La defensa puso bajo cuestionamiento las pruebas y testimonios que habían permitido sostener la acusación en su contra.

Antes de ingresar a prisión, Gerardo llevaba aproximadamente 15 años trabajando como payaso, mientras que Ulises también se dedicaba al entretenimiento y había desarrollado actividades relacionadas con fiestas y espectáculos. Su encarcelamiento significó detener prácticamente por completo esos proyectos y permanecer alejados de sus familias.

Finalmente, el 10 de septiembre de 2026, las puertas del penal Neza-Bordo se abrieron para ambos. Ulises y Gerardo salieron del centro penitenciario y fueron recibidos por familiares y personas que durante años acompañaron su caso.

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