La creciente presión de Estados Unidos sobre la isla, el colapso energético y la incertidumbre geopolítica llevaron a misiones diplomáticas y empresas internacionales a actualizar protocolos de emergencia
El presidente de Estados Unidos volvió a amenazar con tomar el control de Groenlandia, incluso mediante el uso de la fuerza, al considerar insuficiente la soberanía de Dinamarca sobre la isla