¿De qué murió Dolores Huerta, histórica activista latina y creadora del “Sí se puede”?

Staff 28 octubre, 2026

Dolores Huerta, una de las figuras más influyentes en la defensa de los derechos civiles y laborales de la comunidad latina en Estados Unidos, murió a los 96 años, informó su familia mediante un comunicado.

 ©Cuartoscuro - Murió Dolores Huerta, la mexicana-estadounidense que convirtió el “Sí se puede” en símbolo de lucha

De ascendencia mexicana, la activista fue cofundadora, junto con César Chávez, del sindicato United Farm Workers (UFW), organización que transformó las condiciones laborales de miles de trabajadores agrícolas, principalmente migrantes latinos.

Durante más de seis décadas, Huerta encabezó movilizaciones, huelgas y campañas por mejores salarios, condiciones dignas de trabajo y derechos políticos. También fue la creadora de la consigna “Sí se puede”, que trascendió el movimiento campesino hasta convertirse en un símbolo internacional de resistencia y organización social.

¿Quién fue Dolores Huerta y por qué fue importante para los migrantes?

Nacida en 1930 en Nuevo México, Dolores Huerta creció en Stockton, California, en una familia vinculada con la participación política y comunitaria.

Antes de convertirse en activista trabajó como maestra, experiencia que marcó su trayectoria. Al conocer las condiciones de pobreza en las que vivían los hijos de trabajadores agrícolas, algunos de los cuales llegaban a la escuela descalzos y sin haber comido, decidió dedicarse a la organización social.

En 1955 conoció a César Chávez, con quien compartió la preocupación por la explotación laboral de los campesinos. Siete años después fundaron la National Farm Workers Association, organización que posteriormente dio origen a United Farm Workers.

Su trabajo fue determinante para conseguir mejores salarios, contratos colectivos y condiciones laborales más justas para trabajadores que durante décadas habían permanecido marginados de las protecciones sindicales.

Entre las décadas de 1960 y 1970, el movimiento impulsó huelgas y boicots nacionales contra productores de uvas y lechugas, logrando involucrar a millones de estadounidenses en la defensa de los campesinos.

La historia detrás del “Sí se puede”

Una de las principales contribuciones de Dolores Huerta fue la creación de la frase “Sí se puede”, que se convirtió en el lema del movimiento campesino estadounidense.

La expresión trascendió las protestas laborales y fue adoptada posteriormente por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.

Su influencia llegó incluso a la política nacional de Estados Unidos. En 2008, Barack Obama utilizó su traducción al inglés, “Yes We Can”, como una de las principales consignas de su campaña presidencial.

En 2012, Obama reconoció la trayectoria de Huerta con la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil estadounidense.

 ©Cuartoscuro - Dolores Huerta fue condecorada en México en 2017 por su activismo.

Las acusaciones contra César Chávez que marcaron sus últimos meses

En 2026, Dolores Huerta reveló públicamente que había sufrido abuso sexual por parte de César Chávez, su histórico compañero de lucha sindical.

La declaración surgió después de una investigación de The New York Times sobre acusaciones de abuso sexual contra el dirigente campesino.

Huerta relató dos episodios ocurridos en 1960 y 1966, el segundo de los cuales describió como una violación. Explicó que mantuvo silencio durante décadas porque consideraba que la defensa de los trabajadores agrícolas era la misión central de su vida.

La activista sostuvo que las acciones de Chávez no debían borrar los avances conseguidos por miles de personas que participaron en el movimiento campesino.

Su testimonio abrió una nueva discusión sobre los abusos de poder y el papel de las mujeres dentro de los movimientos sociales.

El legado de Dolores Huerta en Estados Unidos

Además de su trabajo sindical, Dolores Huerta defendió los derechos de las mujeres, los migrantes, la comunidad LGBTQ+ y la participación electoral de las minorías.

Fue detenida en más de 25 ocasiones durante manifestaciones y actos de desobediencia civil no violenta. Incluso a los 89 años participó en protestas sindicales por mejores salarios para trabajadores de atención domiciliaria.

En 1993 se convirtió en la primera mujer latina incorporada al Salón Nacional de la Fama de las Mujeres de Estados Unidos.

También fundó en 2003 la Dolores Huerta Foundation, dedicada a fortalecer la organización comunitaria y promover la justicia social.

Madre de 11 hijos, Huerta mantuvo su activismo hasta una edad avanzada y defendió la organización colectiva como herramienta para transformar la sociedad.

Su muerte representa la pérdida de una de las voces más importantes de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y de una figura que ayudó a convertir las demandas de los trabajadores de origen mexicano en una causa nacional.

Su principal legado permanece en una frase que marcó generaciones: “Sí se puede”.