La nueva Doctrina Monroe: cómo EE.UU. compromete a México en su giro militar hemisférico

Elena Martínez 26 enero, 2026

El documento sí eleva las acciones que podría tomar el gobierno estadounidense en otros territorios

 ©Especial. - La estrategia retoma una idea antigua, conocida como la Doctrina Monroe.

Recientemente, Estados Unidos dio a conocer su Estrategia Nacional de Defensa 2026, un documento que marca el rumbo de su política militar para los próximos años. Aunque no es una orden de ataque ni un anuncio de intervención inmediata, México aparece como una pieza central de ese nuevo enfoque.

La estrategia retoma una idea antigua, conocida como la Doctrina Monroe, que durante décadas sirvió para justificar la influencia de Estados Unidos en el continente. En esta nueva versión, el enemigo ya no son potencias extranjeras, sino amenazas como el narcotráfico, la migración irregular y el control de rutas estratégicas.

Uno de los mensajes más claros del documento es que, para Washington, defender su territorio ya no empieza en sus fronteras, sino también fuera de ellas, pues el texto menciona que los problemas que actualmente afectan a la población estadounidense, tales como como las drogas o el crimen organizado, deben enfrentarse en el lugar donde se originan, incluso si eso ocurre en otros países de América Latina.

En ese contexto entran países de América Latina, incluido México, pues los países dejan de ser vistos solo como vecinos o socios comerciales y se plantea la idea de que Estados Unidos ayude a los gobiernos a combatir a grupos criminales, pero, advierte que si los gobiernos locales no pueden o no quieren actuar, Estados Unidos se reservará el derecho de hacerlo por su cuenta.

Cuando cooperar deja de ser opcional

La estrategia insiste en la cooperación con países vecinos, pero enfatiza que Estados Unidos no esperará indefinidamente, ya que si considera que un gobierno no puede o no quiere enfrentar una amenaza que afecta su seguridad, se reserva el derecho de actuar por su cuenta. Es decir, contempla acciones unilaterales, sin necesidad de autorización plena de los gobiernos.

Esto cambia la relación tradicional entre las naciones, pues la cooperación ya no se plantea solo como un acuerdo entre socios, sino como una responsabilidad compartida, donde Estados Unidos puede tomar acciones unilaterales con el objetivo de proteger su territorio, incluso fuera de sus fronteras.

Para México, esto implica mayor presión, puesto que las decisiones internas sobre seguridad y combate al crimen organizado pasan a tener consecuencias directas en la relación con Washington.

El narco, ahora visto como amenaza militar

El documento también redefine al crimen organizado, ahora, los cárteles ya no aparecen solo como grupos delictivos, sino como narco-terroristas, una categoría que en la lógica militar estadounidense implica un nivel de amenaza mucho más alto.

Al tratar al narco como terrorismo, el documento abre la puerta a acciones más duras, como operaciones fuera del territorio estadounidense, uso de inteligencia militar y presión directa sobre gobiernos que no logren contener el problema.

Cabe mencionar que la Estrategia Nacional de Defensa 2026 no anuncia una intervención directa, pero sí eleva las acciones que podría tomar el gobierno estadounidense en otros territorios.

Hasta ahora, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha reiterado que se defenderá la soberanía del país y se mantendrá la cooperación con Estados Unidos; no obstante, con este documento, se plantea la posibilidad de que el gobierno de Trump lleve a cabo acciones más elevadas en caso de que consideren que otros países no puedan o quieran cooperar en detener los principales problemas que afectan a Estados Unidos.