Industria automotriz mexicana enfrenta escenario crítico ante aranceles de Trump, advierte la AMIA

Alejandra Jiménez 30 enero, 2026

Rogelio Garza Garza llamó a construir una agenda integral con el Gobierno federal para enfrentar la revisión del T-MEC y los desafíos internos del sector.

 ©Especial - Garza recordó que México ha consolidado una de las cadenas de proveeduría automotriz más sólidas del mundo.

La industria automotriz mexicana, responsable del 4.5% del PIB nacional y de 30% de las exportaciones del país, enfrenta un escenario “complicado” ante el arancel del 25% impuesto por Estados Unidos, una medida que amenaza la competitividad del sector y coloca bajo presión el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), afirmó Rogelio Garza Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Una industria clave para la economía mexicana

Durante una entrevista con el periodista Guillermo Ortega para el informativo NTR, Garza Garza recordó que México ha consolidado durante los últimos 30 años una de las cadenas de proveeduría automotriz más sólidas del mundo.

La industria no solo es estratégica por su peso económico, sino por su carácter exportador: 85% de los vehículos producidos en México tienen como destino Estados Unidos, lo que vuelve especialmente sensible cualquier modificación en la política comercial del país vecino.

El impacto del arancel del 25%

El directivo explicó que el nuevo gravamen aplicado por Washington se sustenta en la llamada Sección 232, bajo el argumento de seguridad nacional.

Esta medida permite descontar únicamente el contenido estadounidense del vehículo, lo que incrementa de forma significativa los costos de exportación.

“El arancel del 25% coloca a la industria en una situación complicada porque encarece los vehículos y reduce nuestra competitividad”.
Rogelio Garza

Además, recordó que desde el primer periodo presidencial de Donald Trump ya se habían endurecido las reglas del tratado comercial, especialmente con el aumento de la regla de origen al 75%, lo que obligó a adquirir componentes únicamente dentro de la región de Norteamérica.

Agenda integral con el Gobierno federal

Ante este panorama, la AMIA solicitó a la presidenta Claudia Sheinbaum la construcción de una agenda integral para la industria automotriz, que permita atender tanto los factores externos como los problemas internos que afectan al sector.

Entre los principales retos se encuentran:

Los impactos de los aranceles estadounidenses y la próxima revisión del T-MEC, así como obstáculos internos relacionados con aduanas, logística, carreteras, ferrocarriles, puertos, seguridad y procesos administrativos.

Garza Garza subrayó que el sector también enfrenta dificultades financieras derivadas del pago del arancel, lo que ha reducido el flujo de caja de las empresas exportadoras.

El IVA y la operación de las armadoras

Uno de los puntos críticos, explicó, es la devolución del IVA, que resulta esencial para mantener la operación cotidiana de las compañías.

“El pago del arancel del 25% reduce el flujo de caja. Necesitamos devoluciones de IVA en tiempo y forma para sostener la operación normal en México”, señaló.

Reunión con Sheinbaum y grupos de trabajo

El presidente de la AMIA calificó como “muy productiva” la reunión sostenida esta semana en Palacio Nacional con la mandataria mexicana y directivos de las principales armadoras del país.

De ese encuentro surgieron grupos de trabajo específicos con distintas dependencias del Gobierno federa.

La revisión del T-MEC, el mayor desafío

Rogelio Garza Garza reconoció que la próxima revisión del T-MEC representa el mayor desafío externo para la industria automotriz.

Aunque se mostró optimista sobre la continuidad del tratado, advirtió que el punto clave será definir cómo quedarán sectores estratégicos como el automotriz y el acero, actualmente sujetos a aranceles.

“Tratado va a haber; ahora hay que ver el detalle fino de cómo quedarán industrias como la nuestra”.
Rogelio Garza

El futuro frente a la segunda era Trump

Sobre el futuro del sector en el segundo mandato de Donald Trump, el dirigente empresarial sostuvo que Estados Unidos no puede cubrir por sí solo su demanda interna.

Actualmente, el país vecino produce apenas 55% de los vehículos que consume, mientras que el 45% restante proviene del exterior. México representa solo 19% de esas importaciones, lo que refuerza su papel como socio estratégico.

“La industria mexicana es complementaria a la de Estados Unidos. Tenemos una cadena productiva totalmente integrada y seguiremos siendo competitivos”, sostuvo.

Finalmente, Garza Garza expresó la confianza de la AMIA en el trabajo que realiza el Gobierno mexicano, particularmente la Secretaría de Economía encabezada por Marcelo Ebrard, rumbo a la revisión del tratado comercial.

“Estamos trabajando de la mano con el Gobierno. Tenemos confianza en que se están moviendo los hilos correctos para lograr un buen acuerdo”, concluyó.
Rogelio Garza

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