Caso Arantepacua: Con protestas, incendios y bloqueos en Michoacán exigen castigo para Silvano Aureoles

Metzli Escalante 6 abril, 2026

A 9 años de la tragedia: así estallaron las protestas de la comunidad purépecha en Morelia por el caso Arantepacua y Silvano Aureoles

 ©Cuartoscuro. - Protestas en Morelia.

A nueve años de la violencia que marcó a la comunidad purépecha de Arantepacua, las calles de Morelia volvieron a convertirse en escenario de furia, memoria y exigencia de justicia. Este 6 de abril de 2026, más de 400 comuneros salieron a manifestarse en la capital de Michoacán. La protesta no fue silenciosa: incluyó bloqueos, incendios de vehículos, destrozos en edificios públicos y enfrentamientos con autoridades.

El origen: una herida abierta desde 2017

La exigencia tiene nombre y fecha. El 5 de abril de 2017, un operativo de fuerzas estatales y federales en Arantepacua, municipio de Nahuatzen, terminó en tragedia:

  • 4 comuneros muertos (uno de ellos menor de edad)

  • Más de 10 personas torturadas

  • Decenas de heridos

  • Alrededor de 38 detenidos, posteriormente liberados

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (recomendación 42/2020), alrededor de 300 elementos de seguridad irrumpieron en la comunidad, dispararon armas de fuego y gases lacrimógenos, e incluso ingresaron a viviendas, donde hubo abusos contra mujeres y adultos mayores.

El conflicto tenía origen en disputas agrarias entre comunidades, pero derivó en un operativo que hoy es señalado como represión.

Las nuevas protestas: fuego, marchas y caos en Morelia

La movilización de este 6 de abril comenzó alrededor de las 10:30 de la mañana.

Los comuneros arribaron en autobuses y camionetas al Libramiento Poniente y se concentraron frente a la Fiscalía General del Estado (FGE), donde iniciaron las primeras acciones:

  • Lanzaron cohetones

  • Dañaron cámaras de vigilancia

  • Incendiaron un camión repartidor

A partir de ese punto, la protesta escaló. El contingente avanzó por avenidas clave como Siervo de la Nación, Periodismo y Madero Poniente, dejando a su paso:

  • Vehículos incendiados (al menos cuatro camiones de empresas privadas)

  • Daños en oficinas del Infonavit, Secretaría de Educación y Fiscalía Anticorrupción

  • Pintas con consignas como “Arantepacua vive” y “Ni perdón ni olvido”

  • Cristales rotos en comercios, bancos y dependencias

También se reportó la quema de motocicletas, ataques a unidades oficiales y el robo de una camioneta de la Guardia Civil, cuyo conductor fue agredido.

Bloqueos, tensión y afectaciones

La jornada dejó severas afectaciones viales, principalmente en el Periférico Paseo de la República, uno de los principales accesos a la capital.

Además, durante la protesta:

  • Se retuvieron vehículos particulares y oficiales

  • Periodistas denunciaron amenazas, agresiones y robo de equipo

  • Se registraron saqueos menores en algunos puntos del recorrido

La tensión creció ante la presencia de grupos encapuchados, algunos armados con piedras, palos y artefactos explosivos caseros.

Las exigencias: justicia y castigo a exfuncionarios

Los comuneros responsabilizan directamente al exgobernador Silvano Aureoles Conejo y al exsecretario de Seguridad Pública, Juan Bernardo Corona Martínez, como presuntos autores intelectuales de la represión.

Exigen:

  • Castigo por ejecuciones extrajudiciales

  • Investigación por tortura y abuso de autoridad

  • Que no se frenen los procesos judiciales

Un juez ya giró 16 órdenes de aprehensión relacionadas con el caso, incluyendo a exfuncionarios y policías estatales. Además, la Fiscalía abrió seis carpetas de investigación derivadas de las denuncias actuales.

El contexto legal: órdenes de captura y proceso abierto

A finales de marzo, autoridades confirmaron órdenes de aprehensión contra Silvano Aureoles por delitos como:

  • Homicidio calificado

  • Tortura

  • Abuso de autoridad

Sin embargo, hasta ahora no se ha concretado su detención.

Durante la protesta, los comuneros advirtieron que vigilarán que los implicados no utilicen amparos para evadir la justicia.

“Ni perdón ni olvido”, reiteraron frente a las instalaciones del Poder Judicial.

TE PUEDE INTERESAR:

La respuesta del gobierno

Horas antes de la movilización, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aseguró que existe libertad de manifestación y diálogo abierto con la comunidad. También ordenó resguardar con vallas el Palacio de Gobierno ante posibles disturbios.

Un conflicto que sigue vivo

El caso Arantepacua no es solo un expediente judicial: es una herida abierta que, nueve años después, sigue generando movilizaciones, indignación y exigencias.

La protesta de este 6 de abril dejó claro que, para los comuneros, la justicia sigue pendiente. Y mientras no llegue, las calles seguirán siendo el escenario de su reclamo.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.