Los errores detrás de la caída de mujer en Jelly World: reparación improvisada, reglas y negligencia en video
Lo que no te contaron del accidente de la mujer con su hijo en Jelly World, Perisur: fallas, omisiones y la denuncia viral de Itzamara
Lo que comenzó como una tarde de juego terminó en una escena de dolor, confusión y señalamientos. El caso de Itzamara, una mujer que sufrió fracturas graves dentro del área infantil Jelly World, en el centro comercial Perisur de la Ciudad de México (CDMX), ha desatado una ola de indignación y debate en redes sociales.
El momento del accidente: una pendiente “improvisada”
El 2 de abril, Itzamara acudió junto a su bebé de 10 meses a esta atracción infantil, por la que pagó 150 pesos de acceso. Como lo indican las reglas del Jelly World, que permiten el ingreso de adultos cuando se trata de menores de 4 años, decidió acompañarlo en una resbaladilla.
El descenso, sin embargo, no terminó como esperaba.
Según su testimonio, la pendiente era demasiado inclinada y la zona de frenado parecía improvisada con colchonetas sujetas con cinta gris para ductos. Fue justo ahí donde su pie quedó atrapado.
El resultado fue devastador: fracturas de tibia, peroné y calcáneo en la pierna izquierda.
Un video del momento, que posteriormente eliminó pero sigue circulando, muestra cómo su pantalón se engancha con la cinta, provocando que su pierna se doble de forma abrupta.
Primer error: una reparación improvisada en una zona crítica
Uno de los puntos más señalados del caso es la existencia de una reparación visible y aparentemente provisional en una zona clave del juego.
De acuerdo con lo documentado, el área donde ocurrió el accidente presentaba una intervención hecha con cinta adhesiva, lo que habría generado un riesgo directo para los usuarios. Días después, esa zona ya había sido reparada por completo.
Segundo error: reglas poco claras y contradictorias
El reglamento del lugar establece que:
Los menores de 4 años deben ingresar acompañados por un adulto
Los padres son responsables de la seguridad de sus hijos
Existe una estatura mínima de 1.45 metros para el uso independiente de las instalaciones
Sin embargo, en la práctica, estas normas parecen no estar claramente aplicadas.
Mientras el reglamento permite el acompañamiento, personal del lugar aseguró posteriormente a Emeequis que los adultos no deben subirse a los juegos. Esta contradicción ha sido clave en el debate público: ¿la responsabilidad recae en la usuaria o en la operación del lugar?
Tercer error: falta de protocolos de emergencia
Tras el accidente, la atención médica también fue cuestionada.
Itzamara denunció que:
El personal no contaba con férulas
Su pierna fue inmovilizada con un pedazo de cartón
Los paramédicos minimizaron la lesión, diagnosticándola inicialmente como una luxación
En un primer momento, se negaron a trasladarla a un hospital
Fue hasta la intervención de su esposo y la presión de personas presentes que finalmente fue llevada a un centro médico.
Ahí, los estudios confirmaron la gravedad: múltiples fracturas que requirieron cirugía, con la colocación de dos placas metálicas y 16 tornillos.
Cuarto error: falta de atención inmediata del personal de Jelly World
Otro de los reclamos centrales fue la ausencia de apoyo inmediato por parte del staff.
Según relató la víctima, empleados del lugar no se acercaron para auxiliarla ni para verificar el estado de su bebé. Fueron otros visitantes quienes intervinieron para ayudar a resguardar al menor mientras llegaban los servicios de emergencia.
La tarde de este viernes 3 de abril, una mujer reportó una caída en “Jelly World”, un área de juegos infantiles ubicada en la plaza Perisur, mientras descendía por una resbaladilla acompañada de su bebé de 10 meses.
— La Silla Rota (@lasillarota) April 5, 2026
De acuerdo con su testimonio, no recibió atención adecuada ni… pic.twitter.com/PIGYIdLuj4
Un caso viral que divide opiniones
El caso rápidamente se volvió tendencia en redes sociales, generando posturas encontradas.
Por un lado, usuarios señalaron una posible negligencia por parte del establecimiento, al permitir condiciones inseguras en una zona infantil.
Por otro, algunos cuestionaron la decisión de la madre de usar la resbaladilla con un bebé, argumentando que debió esperar asistencia del personal.
La respuesta de la plaza y el silencio legal
Tras la viralización, la cuenta oficial del centro comercial emitió un breve mensaje en redes sociales, en el que lamentó lo ocurrido y pidió a la afectada enviar sus datos por mensaje privado para dar seguimiento.
Hasta el momento, no se ha informado sobre avances legales en el caso.
Agradezco el contacto. Debido a la gravedad de las lesiones sufridas dentro de sus instalaciones, este asunto será manejado por mi representación legal. Les pido que cualquier comunicación se realice a través de mi abogado. Quedo a la espera de que me indiquen un canal formal.
— Itzamara (@Itzamaraczav) April 4, 2026
Las consecuencias: meses de recuperación y posibles secuelas
La magnitud de las lesiones dejó a Itzamara incapacitada temporalmente, afectando su vida laboral y su capacidad para cuidar a su hijo. Además, no se descartan secuelas a largo plazo.
La mujer ha exigido que el centro comercial asuma la responsabilidad total, incluyendo los gastos médicos y las consecuencias derivadas del accidente.
El trasfondo: seguridad en espacios infantiles bajo la lupa
Más allá de un caso individual, el accidente ha puesto sobre la mesa cuestionamientos más amplios:
¿Se cumplen realmente los estándares de seguridad en áreas infantiles?
¿Existen protocolos adecuados de emergencia?
¿Quién asume la responsabilidad cuando las reglas no son claras?
Mientras tanto, el juego donde ocurrió el accidente ya fue reparado y continúa en funcionamiento.
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