Celulares en escuelas de México: ¿cuánto tarda el cerebro en volver a concentrarse después de usar el teléfono?
Cada interrupción obliga a cambiar el foco entre diferentes actividades e irrumpe la capacidad de concentrarse
Una notificación, un mensaje de WhatsApp o revisar rápidamente una red social puede parecer una interrupción de apenas unos segundos. Sin embargo, retomar la actividad que se realizaba antes de la distracción puede tomar mucho más tiempo, especialmente cuando la persona estaba concentrada en una tarea que requería atención sostenida.
Una de las cifras más citadas sobre este fenómeno proviene de las investigaciones de Gloria Mark, profesora de Informática de la Universidad de California en Irvine (UCI), quien durante años ha estudiado las interrupciones y el comportamiento de las personas frente a las tecnologías digitales. Sus observaciones encontraron que un trabajo interrumpido que se retomaba durante el mismo día volvía a ser atendido, en promedio, 23 minutos y 15 segundos después de la interrupción.
El dato ha adquirido especial relevancia con el crecimiento del uso de los teléfonos celulares, debido a que mensajes, redes sociales, correos y notificaciones pueden provocar constantes cambios de atención. No obstante, los especialistas advierten que esos 23 minutos no deben interpretarse como un tiempo exacto que el cerebro necesita para “recuperarse” cada vez que una persona mira su teléfono.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) August 11, 2026
¿El cerebro realmente tarda 23 minutos en recuperar la concentración?
La investigación encabezada por Mark analizó cuánto tiempo transcurría antes de que las personas regresaran a la tarea que estaban realizando antes de ser interrumpidas. De los trabajos interrumpidos y retomados el mismo día, el regreso se produjo en promedio después de 23 minutos y 15 segundos.
Esto significa que una persona no necesariamente permanece distraída durante esos 23 minutos. Durante ese intervalo puede responder un mensaje, revisar otra actividad e incluso comenzar una tarea diferente antes de regresar a aquello que estaba haciendo originalmente.
Por ello, afirmar simplemente que “el cerebro tarda 23 minutos en volver a concentrarse después de mirar el celular” puede resultar impreciso. La cifra mide el tiempo promedio para retomar la tarea original después de una interrupción, y no un periodo biológico fijo durante el cual el cerebro sea incapaz de concentrarse. Análisis recientes sobre el estudio han advertido precisamente sobre esta interpretación errónea del dato.
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— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) August 7, 2026
¿Por qué las notificaciones del celular pueden afectar la atención?
Cada interrupción obliga a cambiar el foco entre diferentes actividades. Si una persona está estudiando, trabajando o leyendo y decide revisar el teléfono, debe abandonar temporalmente el contexto mental de la primera tarea para atender nueva información y posteriormente reconstruir el hilo de lo que estaba haciendo.
Las investigaciones de Mark también han relacionado las interrupciones con mayores niveles de estrés, frustración, presión de tiempo y esfuerzo. Incluso cuando las personas intentan compensar una distracción trabajando más rápido, el cambio constante entre actividades puede incrementar la carga mental.
El problema puede aumentar cuando no existe una sola interrupción. Una notificación puede llevar a revisar un mensaje, después una red social y posteriormente otro contenido, provocando que el regreso a la actividad inicial se retrase todavía más.
Por esta razón, reducir las notificaciones durante periodos de estudio o trabajo, mantener el teléfono fuera del alcance inmediato y establecer momentos específicos para revisar mensajes pueden ayudar a disminuir las interrupciones. La evidencia no establece que cada vistazo al celular quite exactamente 23 minutos de concentración, pero sí muestra que una distracción aparentemente breve puede prolongarse mucho más allá de los segundos que dura mirar la pantalla.
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