De CDMX a Baja California, así fue el rastreo que terminó con la captura de Arturo “N” por el caso Paola Buenrostro
Agentes de la Policía de Investigación localizaron a Arturo “N” en la colonia El Tráfico, Nicolás Romero, después de diligencias en CDMX y Edomex que incluso llevaron a pedir apoyo a Baja California
Casi una década después del transfeminicidio de Paola Buenrostro, la búsqueda de Arturo “N” terminó fuera de la Ciudad de México. Agentes de la Policía de Investigación lo aprehendieron el 31 de agosto de 2026 en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, por su probable participación en el crimen ocurrido en septiembre de 2016.
El punto donde los investigadores concentraron las últimas diligencias fue la colonia El Tráfico. Tras ejecutar la orden de aprehensión, Arturo “N” fue trasladado al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, en Iztapalapa, para quedar a disposición de la autoridad judicial.
Cómo llegaron los investigadores hasta Nicolás Romero
La ubicación en Edomex fue resultado de una búsqueda que pasó por distintos puntos del país. La PDI realizó diligencias en Ciudad de México y Estado de México, mientras la Fiscalía capitalina solicitó colaboración de su homóloga de Baja California para revisar otra posible ruta del imputado.
Esas investigaciones permitieron descartar ubicaciones y dirigir la búsqueda hacia Nicolás Romero. En abril de 2023, ante los años transcurridos sin ejecutar la orden, la Fiscalía ofreció hasta 500 mil pesos de recompensa por información útil para localizar y aprehender a Arturo.
La orden que finalmente permitió su captura tenía casi diez años. Fue librada el 19 de octubre de 2016, semanas después del asesinato de Paola. Desde entonces, Arturo permaneció fuera del alcance de la justicia pese a las diligencias emprendidas para encontrarlo.
Por qué Arturo “N” estaba libre desde 2016
La madrugada del 30 de septiembre de 2016, Paola Buenrostro abordó un vehículo en la zona de Puente de Alvarado, en la alcaldía Cuauhtémoc, después de que el conductor contratara sus servicios. Minutos después pidió auxilio y sus compañeras escucharon dos disparos. Cuando se acercaron al automóvil, encontraron a Paola herida en el asiento del copiloto.
Arturo fue detenido aquella misma madrugada y trasladado ante el Ministerio Público. Después llegó al Reclusorio Norte, pero el 2 de octubre un juez determinó que no había elementos suficientes para mantenerlo sujeto a proceso y ordenó su libertad.
La investigación continuó después de esa resolución y permitió obtener una nueva orden de aprehensión el 19 de octubre. Para entonces Arturo ya no había sido localizado, lo que dio inicio a una búsqueda que se prolongó durante casi una década.
El caso de Paola cambió la forma de reconocer estos crímenes en CDMX
La muerte de Paola también evidenció fallas institucionales. En 2019, la Comisión de Derechos Humanos capitalina emitió la Recomendación 02/2019 y documentó falta de debida diligencia, ausencia de perspectiva de género, vulneraciones a su identidad y victimización secundaria contra Kenya Cuevas, amiga y familia social de Paola. Fue la primera recomendación del organismo en reconocer un transfeminicidio.
La entonces Procuraduría capitalina aceptó la recomendación y posteriormente ofreció una disculpa pública. La exigencia de justicia impulsada por Kenya Cuevas, la familia social de Paola y organizaciones trans también desembocó en la llamada Ley Paola Buenrostro, publicada en 2024. La reforma incorporó el transfeminicidio al Código Penal de la Ciudad de México y estableció penas de 35 a 70 años de prisión.
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