Masacre en Tehuitzingo: Familia Torres revela nuevos detalles y contradice a la Fiscalía; asegura Jose Alfredo es inocente

Metzli Escalante 19 mayo, 2026

Familiares de las víctimas del multihomicidio en Tehuitzingo, Puebla, defienden a José Alfredo y apuntan a otra historia

 ©Especial. - Masacre en Tehuitzingo.

La masacre ocurrida en la comunidad de Texcalapa, en el municipio de Tehuitzingo, continúa rodeada de dudas, dolor y versiones encontradas. Mientras la Fiscalía General del Estado de Puebla sostiene que el multihomicidio habría sido consecuencia de un conflicto familiar ligado a disputas por tierras y resentimientos acumulados, familiares de las víctimas rechazan esa hipótesis y aseguran que José Alfredo “N”, señalado como principal sospechoso, es inocente.

La madrugada del 17 de mayo, un ataque armado estremeció a la región de la Mixteca poblana. Diez personas fueron asesinadas dentro y fuera de un rancho perteneciente a la familia Torres, entre ellas una bebé de apenas un mes de nacida, adolescentes y trabajadores del lugar.

Sin embargo, conforme avanzan las investigaciones, también crece la confrontación entre la versión oficial y el testimonio de los sobrevivientes.

“Mi nieto no fue”: la familia defiende a José Alfredo

Entrevistadas por Telediario este lunes 18 de mayo, la abuela paterna de José Alfredo y otras integrantes de la familia defendieron públicamente al joven, a quien las primeras líneas de investigación relacionan con la masacre.

La mujer, madre de Cecilio Torres Gervacio, dueño del rancho donde ocurrió el crimen, y abuela de varias de las víctimas, aseguró que José Alfredo no se encontraba en Puebla desde hace tiempo y que había salido del estado para intentar rehacer su vida lejos de los conflictos familiares.

“Mi nieto no hizo eso”, afirmó la mujer, quien además reconoció que sí existían tensiones dentro de la familia, aunque negó que estas pudieran derivar en un exterminio de tal magnitud.

El video que desató las sospechas

Las declaraciones de la familia ocurrieron horas después de que se viralizara un video grabado presuntamente por José Alfredo el pasado 20 de abril.

En la grabación, el joven habla de sus problemas de adicción al alcohol, cristal y cocaína, además de acusar a sus padres de explotación laboral y de haberlo internado contra su voluntad en un anexo de rehabilitación.

“No me busquen más”, expresa en el video, donde también asegura que abandonó Puebla para evitar volver a ser obligado a trabajar jornadas intensas junto a su familia.

Las imágenes fueron consideradas por las autoridades como un elemento relevante dentro de la investigación, pues reforzaron la hipótesis de una posible venganza familiar.

De acuerdo con las filtraciones iniciales, José Alfredo habría sido señalado por el asesinato de sus padres, Cecilio y Marcela; sus hermanos José María, Roberto y Gabriela; su cuñada Martha; su sobrina Carolina, de apenas un mes y 20 días de nacida; además de tres trabajadores identificados como José, Kevin y Efrén.

La Fiscalía apunta a un conflicto familiar

La titular de la Fiscalía General del Estado de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, informó que ya existen tres personas identificadas como presuntas responsables del ataque y confirmó que todos tendrían vínculos familiares con las víctimas.

La funcionaria descartó que el crimen esté relacionado con grupos del narcotráfico o delincuencia organizada.

Según explicó, las armas utilizadas fueron calibres .22 y 9 milímetros, armamento que no coincide con el utilizado comúnmente por células criminales.

Además, sostuvo que familiares y vecinos ya habían reportado antecedentes de conflictos relacionados con la posesión de terrenos.

Hubo un conflicto familiar de tierras y desafortunadamente el victimario, junto con otras personas, tomó esta decisión”, declaró la fiscal.

Cómo ocurrió la masacre en Texcalapa

De acuerdo con las investigaciones, el ataque ocurrió alrededor de las 2 de la madrugada del domingo 17 de mayo en un rancho ubicado en la Cuarta Sección de Texcalapa.

Vecinos reportaron detonaciones y posteriormente encontraron cuerpos dentro y fuera de la propiedad.

En total murieron:

  • Cuatro hombres adultos

  • Tres mujeres

  • Dos adolescentes

  • Un niño de cinco años

  • Una bebé recién nacida

La Fiscalía detalló que nueve personas fallecieron por impactos de arma de fuego. La bebé murió por asfixia mientras su madre intentaba protegerla durante el ataque.

Al lugar acudieron elementos de la Policía Estatal, Guardia Nacional, Ejército Mexicano y peritos ministeriales, quienes localizaron al menos 18 casquillos balísticos.

Un municipio marcado por el silencio y el miedo

El hermetismo domina hoy a Texcalapa y a todo el municipio de Tehuitzingo, una región de poco más de 12 mil habitantes ubicada en la Mixteca poblana.

Habitantes aseguran que el miedo prevalece debido a que se trata de una comunidad pequeña donde prácticamente todos se conocen.

Incluso, autoridades reconocieron que uno de los obstáculos principales para esclarecer el caso es el aislamiento del rancho, ya que la zona carece de cámaras de vigilancia y en algunos puntos no existe señal telefónica ni acceso constante a internet.

La comunidad permaneció durante horas prácticamente incomunicada tras una falla técnica que afectó la cobertura de telefonía, situación que habría retrasado la llegada de ayuda.

TE PUEDE INTERESAR:

La familia exige justicia y niega las acusaciones

Horas después de que la Fiscalía revelara la hipótesis familiar, sobrevivientes y parientes de las víctimas rechazaron públicamente las acusaciones.

Abuelos, tías, primos y hermanos insistieron en que las autoridades están construyendo conclusiones prematuras sin pruebas definitivas.

También señalaron que José Alfredo había mantenido comunicación con algunos familiares antes de la tragedia, y que sus intenciones eran trabajar fuera del estado y mantenerse alejado de los conflictos domésticos.

La familia aseguró que su único interés es que se identifique a los verdaderos responsables de la masacre.

Tehuitzingo despide a las víctimas

Mientras continúan las investigaciones, la comunidad de Tehuitzingo se prepara para despedir a las víctimas.

Durante la noche del lunes 18 de mayo comenzaron a llegar los cuerpos a la región para ser velados y posteriormente sepultados.

En el centro del municipio ya se colocó un moño negro como símbolo de luto, mientras familiares y vecinos esperan respuestas en medio de una tragedia que conmocionó a Puebla y que hoy mantiene abiertas más preguntas que certezas.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.