¿No hay divisiones en Morena? El Segundo Informe de Sheinbaum vs todas las disputas internas rumbo a 2027

Metzli Escalante 1 septiembre, 2026

“Aquí no hay rompimientos”: Claudia Sheinbaum llama a la unidad en Morena mientras se enfrentan los casos de Rocha, Inzunza, Noroña y Marina del Pilar

 ©Especial. - Rocha Moya, Claudia Sheinbaum y Enrique Inzunza.

Claudia Sheinbaum cerró su Segundo Informe de Gobierno con un mensaje directo hacia el interior de Morena: “aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos”. La declaración llega mientras el partido enfrenta conflictos políticos en Sinaloa, Baja California y el Senado, además de una disputa que apenas comienza y será mucho mayor: la definición de candidaturas rumbo a 2027.

La presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó el cierre de su segundo Informe de Gobierno para enviar un mensaje de unidad a Morena y a todo el movimiento de la Cuarta Transformación.

Desde Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que el proyecto político que encabeza no está dividido, pese a los distintos conflictos que durante los últimos meses han involucrado a gobernadores, senadores, dirigentes y figuras de Morena.

“Que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos. Lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad”, afirmó al concluir su mensaje.

Sheinbaum advirtió que los ojos del mundo están puestos en México porque su pueblo decidió escribir su propia historia y sostuvo que el país avanza con independencia, libertad y dignidad.

“México es libre, es soberano y avanza con dignidad, con la fuerza de su pueblo y con la mirada puesta en un futuro que proviene de nuestro legado de grandeza, señaló.

La presidenta también defendió el rumbo de la Cuarta Transformación y afirmó que su gobierno tiene la responsabilidad histórica de mantener un camino de honradez y de servicio al pueblo.

“Hemos ejercido el gobierno con honradez y austeridad republicana. Tenemos claro que los recursos públicos son del pueblo y deben ejercerse para su beneficio”, indicó.

Sin embargo, detrás de ese mensaje de unidad existe una realidad política más compleja.

Morena no está fracturado como partido nacional: conserva una estructura política poderosa y una amplia presencia institucional. Pero sí enfrenta conflictos internos visibles y disputas entre grupos que pueden adquirir mayor dimensión conforme se acerque 2027.

Y muchos de esos conflictos tienen algo en común: ya no se trata únicamente de diferencias ideológicas. La disputa comienza a girar alrededor de candidaturas, control territorial, posiciones dentro del Congreso, responsabilidades políticas y la relación entre Morena y los gobiernos emanados del propio movimiento.

¿Cuáles son las principales tensiones de Morena?

1. Sinaloa: Rocha Moya y el costo político para Morena

Uno de los casos más delicados es el de Rubén Rocha Moya.

El gobernador de Sinaloa regresó a la gubernatura el 21 de agosto, después de 112 días de licencia, en medio de cuestionamientos políticos sobre su permanencia. El caso adquirió una dimensión nacional porque la discusión dejó de ser exclusivamente sobre el gobernador y comenzó a involucrar a la dirigencia de Morena y al entorno político de la presidenta.

La pregunta de fondo es incómoda para el partido: ¿Hasta dónde debe Morena respaldar a uno de sus gobernadores cuando hacerlo puede representar un costo político para el movimiento y para la propia presidenta?

El regreso de Rocha incluso provocó un pronunciamiento de 23 gobernadores de Morena en contra de su reincorporación, convirtiendo un problema estatal en un asunto de alcance nacional dentro del movimiento.

Y la situación dio otro giro cuando Rocha volvió a pedir licencia apenas un día después de haber regresado a la gubernatura.

2. Enrique Inzunza: la crisis de Sinaloa llega al Senado

El segundo capítulo de esta disputa tiene nombre propio: Enrique Inzunza Cázarez.

El senador por Sinaloa anunció el 26 de agosto su separación de la bancada de Morena y decidió continuar como legislador independiente. Su salida ocurrió en medio de los señalamientos que enfrenta y de la presión política para que solicitara licencia.

Inzunza decidió permanecer en el Senado.

La consecuencia política es relevante: un conflicto que comenzó alrededor del gobierno de Sinaloa terminó alcanzando directamente a la bancada de Morena en la Cámara Alta.

No existen elementos suficientes para afirmar que todo el grupo político de Rocha se esté separando de Morena. Pero sí existe una señal evidente: el conflicto dejó de estar confinado al Poder Ejecutivo de Sinaloa y llegó al Senado.

3. Marina del Pilar y Jaime Bonilla: la disputa que también involucra al PT

Otro frente se encuentra en Baja California, donde desde hace años existe una confrontación política entre la gobernadora morenista Marina del Pilar Ávila y el exgobernador Jaime Bonilla.

La disputa volvió a cobrar fuerza alrededor de los señalamientos relacionados con la visa estadounidense de Marina del Pilar y las acusaciones que la gobernadora realizó contra Bonilla.

Pero hay un elemento que vuelve más complejo este conflicto: Bonilla ya no es solamente una figura del pasado de Morena; actualmente es un político vinculado al PT.

Y ahí aparece el problema rumbo a 2027. Morena y el Partido del Trabajo tienen intereses propios y deberán negociar candidaturas en distintos estados, entre ellos aquellos donde los grupos locales ya comienzan a medir fuerzas.

Por eso, la disputa Baja California no solamente plantea quién tiene la razón en el enfrentamiento entre Marina del Pilar y Bonilla. Morena incluso ha llamado públicamente a ambos personajes a priorizar la unidad del movimiento.

TE PUEDE INTERESAR:

4. La Presidencia del Senado: Higinio Martínez frente a las corrientes internas

Otro conflicto que exhibió las diferencias dentro de Morena ocurrió alrededor de la Mesa Directiva del Senado.

La disputa terminó con Higinio Martínez como presidente de la Mesa Directiva para el nuevo periodo legislativo, después de obtener 116 votos.

Pero antes de llegar a esa definición hubo una disputa interna en la que aparecieron nombres como Óscar Cantón y Manuel Huerta, además de la controversia alrededor de la continuidad de Gerardo Fernández Noroña.

Noroña terminó cuestionando el procedimiento y abandonó la plenaria de Morena. Más allá de quién ganó o perdió, el episodio mostró algo importante: La Presidencia del Senado es también una disputa por influencia dentro de Morena.

Quien ocupa la Mesa Directiva obtiene una plataforma institucional de enorme visibilidad, capacidad de interlocución con otros poderes y presencia nacional. Por eso, la batalla fue mucho más significativa que una simple elección administrativa.

5. Noroña: capital político propio frente a la estructura de Morena

El caso de Gerardo Fernández Noroña merece un apartado propio.

El senador ha construido un capital político y una identidad pública propios, pero la disputa por la Mesa Directiva mostró los límites de ese capital frente a las estructuras y negociaciones internas de Morena.

La conclusión política es relevante: Noroña puede tener una fuerte presencia pública sin necesariamente controlar la estructura partidista.

Su aspiración a permanecer al frente del Senado terminó enfrentándose a la negociación interna que favoreció a Higinio Martínez.

El episodio dejó expuesta una tensión recurrente dentro de Morena: las figuras con capital político individual frente a las decisiones colectivas de la estructura legislativa y partidista.

6. 2027: la disputa que puede unir todos los conflictos

Si existe un elemento capaz de conectar los diferentes pleitos internos de Morena, ese es 2027. Ese año estarán en juego gubernaturas, la Cámara de Diputados, congresos estatales y presidencias municipales.

Pero, sobre todo, estará en disputa el control territorial y político de Morena durante la segunda mitad del sexenio de Sheinbaum.

Por eso muchos de los conflictos actuales no deben analizarse únicamente como pleitos personales. También pueden interpretarse como movimientos de posicionamiento antes de la definición de candidaturas.

Gobernadores quieren conservar influencia en sus estados. Senadores pueden buscar gubernaturas. Grupos locales intentarán colocar candidatos. Y la dirigencia nacional deberá equilibrar los intereses de las distintas corrientes.

A esto se suma la negociación con PT y PVEM, partidos aliados de Morena que también buscarán espacios y candidaturas propias.

Ahí se encuentra probablemente el mayor desafío interno del movimiento. La unidad puede ser relativamente sencilla cuando todos comparten una elección; se vuelve mucho más complicada cuando varios grupos quieren encabezar la misma candidatura.

LEER MÁS:

Morena llega a septiembre con varios frentes abiertos

El mapa político muestra entonces diferentes niveles de conflicto.

En Sinaloa, la discusión gira alrededor del costo político de respaldar o deslindarse de Rocha Moya y de las consecuencias que ya alcanzaron al Senado con Enrique Inzunza.

En Baja California, la disputa entre Marina del Pilar y Jaime Bonilla se mezcla con los intereses de Morena y PT rumbo a 2027.

En el Senado, la elección de Higinio Martínez exhibió la negociación entre las diferentes corrientes y el choque entre Noroña y la estructura legislativa.

Y por encima de todos estos casos aparece una disputa todavía mayor: quién tendrá capacidad para decidir las candidaturas y conservar el control territorial de Morena en 2027.

Por eso, el mensaje de Sheinbaum tiene una lectura política particular. La presidenta no habló de un partido fracturado. Habló de unidad, disciplina, dignidad y continuidad del proyecto.

Y el mismo día en que pidió cerrar filas, Morena enfrenta una serie de disputas que muestran que la principal batalla del movimiento ya no está únicamente en defender el proyecto frente a sus adversarios.

También está en decidir cómo repartir el poder dentro de sus propias filas.

Rosa Icela Rodríguez también llama a Morena a evitar divisiones

El llamado presidencial coincidió con otro mensaje dirigido a la bancada de Morena.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pidió a los diputados federales del partido no utilizar al movimiento para obtener privilegios personales ni vulnerar la ley, especialmente ante la cercanía de las elecciones de 2027.

Durante la plenaria de la bancada morenista, Rodríguez sostuvo que las próximas elecciones pondrán a prueba al partido y llamó a colocar la estabilidad del país y el bienestar de la población por encima de cualquier candidatura o cálculo político.

La funcionaria subrayó que la unidad no significa silencio ni pensamiento único. Por el contrario, planteó que dentro del movimiento debe existir debate y franqueza, pero que una vez tomadas las decisiones democráticas deben cerrarse filas.

Rodríguez también llamó a los legisladores a preservar el legado de Andrés Manuel López Obrador y respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Además, destacó acciones del gobierno federal como el aumento del salario mínimo, el presupuesto destinado a pensiones y los apoyos al campo, así como los 152 proyectos hospitalarios previstos para concluirse en 2030.

La titular de Gobernación pidió también a la mayoría de Morena respaldar el Paquete Económico y el Presupuesto de Egresos que enviará la presidenta.

Así, entre el mensaje de Sheinbaum desde Palacio Nacional y el llamado de Rosa Icela Rodríguez a los legisladores, aparece una misma preocupación: que las disputas internas no terminen convirtiéndose en una amenaza para la cohesión de Morena antes de 2027.

La pregunta que queda abierta

Por ahora, hablar de una ruptura nacional de Morena sería exagerado.

Pero también sería insuficiente reducir todos estos episodios a simples diferencias personales.

Rocha Moya, Inzunza, Marina del Pilar, Jaime Bonilla, Noroña y la disputa por el Senado representan distintos síntomas de una misma dinámica: el reacomodo del poder dentro de la Cuarta Transformación.

Y ese reacomodo apenas comienza.

Porque si 2026 ha mostrado las primeras fricciones, 2027 será la prueba real de cuánto puede mantener Morena la unidad cuando estén en juego las candidaturas, los gobiernos estatales y el control territorial del movimiento.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.