¿Por qué El Chapo decía que no le convenía pelear con el gobierno? Así operaba el Cártel de Sinaloa antes de su caída
Las imágenes corresponden al periodo posterior a la captura de El Chapo el 8 de enero de 2016, después del operativo realizado en Los Mochis
Una serie de videos inéditos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, grabados después de su última captura en Los Mochis, Sinaloa, volvió a mostrar una parte de la lógica con la que manejaba su organización. En una de las conversaciones, el entonces líder criminal aseguró que no quería que sus hombres se enfrentaran directamente con las autoridades mexicanas, incluso en caso de que él fuera detenido.
“A mí no me conviene que la gente pelee con el gobierno”, se escucha decir a Guzmán Loera en las grabaciones difundidas por El Universal. El capo aseguró que había dado instrucciones para que, si algún día él “fracasaba”, sus hombres no se enfrentaran con policías. “No, no va a haber guerra, para nada”, agregó durante aquella conversación.
Las imágenes corresponden al periodo posterior a la captura de El Chapo el 8 de enero de 2016, después del operativo realizado en Los Mochis. En otro momento de la conversación, Guzmán incluso marcó distancia con Los Zetas, a quienes calificó como “rateros” y “secuestradores”, mientras él se describía como alguien que había crecido entre plantíos de marihuana y dentro del negocio del narcotráfico.
¿Qué dijo "El Chapo" Guzmán sobre "Los Zetas" y el gobierno en los tres videos inéditos de su captura en Los Mochis?https://t.co/fZwpnhNm6b
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) August 17, 2026
¿Por qué a El Chapo no le convenía enfrentarse con el gobierno?
La declaración adquiere otra dimensión al revisar la manera en que funcionaba el Cártel de Sinaloa. Evitar una guerra frontal con el Estado no significaba que la organización rechazara la violencia. Durante el juicio de Guzmán en Nueva York, fiscales estadounidenses presentaron evidencia de asesinatos, armas y enfrentamientos utilizados para proteger el negocio y eliminar obstáculos.
Sin embargo, el funcionamiento del cártel también dependía de otra herramienta, la corrupción. El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló después del juicio que la organización aprovechó una amplia red de funcionarios corruptos que incluía policías locales, custodios penitenciarios, funcionarios estatales, integrantes de alto rango de las Fuerzas Armadas y políticos. A cambio, recibían sobornos que alcanzaban millones de dólares.
El caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, mostró hasta dónde podía llegar ese mecanismo. Fue condenado en Estados Unidos después de que fiscales demostraran que recibió millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa. Según el Departamento de Justicia, proporcionó protección para cargamentos, información confidencial sobre investigaciones y operaciones de seguridad e incluso facilitó acciones contra organizaciones rivales.
De esta manera, para la organización resultaba más útil neutralizar o corromper determinadas estructuras del Estado que provocar una confrontación abierta que pudiera concentrar fuerzas de seguridad en su contra. Esta interpretación se desprende de la propia declaración de Guzmán y de las pruebas judiciales posteriores sobre la red de corrupción utilizada por el cártel.
🗣️ "¿Me van a tratar mal?"
— El Universal (@El_Universal_Mx) August 17, 2026
🔴 Diez años después, EL UNIVERSAL revela tres videos inéditos del día en que cayó "El Chapo" Guzmán: lavándose la cara en un hotel de Los Mochis, camino al hangar y conversando sobre Los Zetas
El material gráfico fue obtenido por el periodista… pic.twitter.com/DaSjVIP4rw
Así funcionaba el Cártel de Sinaloa bajo El Chapo y El Mayo
El poder de la organización tampoco dependía únicamente de Guzmán Loera. Autoridades estadounidenses identifican a Ismael “El Mayo” Zambada como cofundador del Cártel de Sinaloa junto con El Chapo y sostienen que ambos dirigieron la organización desde México hasta la captura definitiva de Guzmán en 2016.
La estructura era amplia y compleja. De acuerdo con expedientes judiciales estadounidenses, el cártel utilizaba una red de miles de personas distribuida entre México, Centroamérica, Sudamérica y Estados Unidos. Necesitaba asegurar rutas de transporte, almacenes, contactos, protección y mecanismos para mover enormes cantidades de droga hasta el mercado estadounidense y posteriormente lavar y regresar las ganancias a México.
La violencia seguía siendo una pieza fundamental, pero estaba dirigida principalmente a proteger ese negocio. Las autoridades estadounidenses documentaron el uso de sicarios para realizar secuestros y asesinatos, eliminar amenazas contra las rutas del narcotráfico, castigar a rivales y atacar a quienes eran considerados colaboradores de las autoridades.
La caída de los viejos líderes cambió al cártel
La estrategia no evitó que El Chapo fuera capturado definitivamente en 2016. Fue extraditado a Estados Unidos en 2017, declarado culpable en 2019 y condenado a cadena perpetua más 30 años de prisión. Sin embargo, su caída no significó la desaparición inmediata de la organización, pues El Mayo continuó al frente de una poderosa estructura criminal.
Zambada permaneció prófugo hasta su detención en Estados Unidos en julio de 2024. Posteriormente se declaró culpable y, en julio de 2026, recibió una sentencia de cadena perpetua, además de una orden para entregar 15 mil millones de dólares relacionados con ganancias del narcotráfico.
Para el Cártel de Sinaloa, el negocio dependía de mantener abiertas las rutas, combatir a sus rivales y utilizar la corrupción para reducir la presión de las autoridades; una estructura que logró sobrevivir durante años incluso después de que su líder más conocido terminara tras las rejas.
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