Brote de diarrea explosiva llegaría a México: estas son las 5 verduras que debes vigilar, según especialistas

Elena Martínez 16 julio, 2026

La Cyclospora presenta resistencia al cloro y a varios desinfectantes domésticos de uso común

 ©Especial. - La Cyclospora presenta resistencia al cloro y a varios desinfectantes domésticos de uso común.

La posibilidad de que el parásito Cyclospora cayetanensis, causante de la ciclosporiasis, llegue a México ha despertado preocupación luego del incremento de casos registrados en Estados Unidos. Aunque especialistas aclaran que no se trata de una enfermedad nueva, advierten que durante la temporada de lluvias pueden existir condiciones favorables para que el microorganismo se propague a través de alimentos contaminados. El principal riesgo no está en el contacto entre personas, sino en el consumo de verduras frescas que pudieron haber sido regadas con agua contaminada durante su cultivo.

Expertos en enfermedades infecciosas explican que este parásito puede adherirse a los vegetales desde el campo cuando el agua utilizada para el riego contiene residuos fecales. Si esos productos llegan al consumidor sin una limpieza adecuada o se consumen completamente crudos, aumenta la posibilidad de desarrollar la infección. Además, Cyclospora tiene un período de incubación de una a dos semanas, por lo que muchas personas no logran identificar qué alimento originó el contagio.

El brote detectado en Estados Unidos mantiene bajo investigación distintos productos agrícolas, especialmente aquellos que suelen formar parte de ensaladas o platillos frescos. Aunque hasta el momento no existe una fuente única confirmada, especialistas consideran que es fundamental reforzar las medidas de higiene en el manejo de frutas y verduras para disminuir riesgos, particularmente durante los meses con mayor humedad.

Otro aspecto que preocupa a los médicos es que la ciclosporiasis suele pasar desapercibida porque Cyclospora no forma parte de los estudios coproparasitoscópicos convencionales. Si el médico no solicita específicamente la búsqueda del parásito, el diagnóstico puede confundirse con otras enfermedades gastrointestinales, retrasando el tratamiento adecuado.

¿Qué verduras requieren mayor cuidado?

Los especialistas coinciden en que las verduras de hoja verde representan el mayor riesgo debido a que sus múltiples pliegues dificultan eliminar completamente el parásito cuando ya se encuentra adherido. Entre los vegetales que requieren mayor precaución destacan la lechuga, el cilantro y el perejil, la espinaca y acelga, ya que suelen consumirse crudos en ensaladas, tacos, salsas y otros alimentos preparados.

También se recomienda poner especial atención a otras hortalizas frescas cultivadas mediante sistemas de riego, pues el problema no radica en la verdura en sí, sino en las condiciones sanitarias durante su producción, cosecha, transporte y preparación. Las autoridades sanitarias recuerdan que cualquier vegetal expuesto a agua contaminada podría convertirse en un vehículo para el parásito.

Un dato importante es que Cyclospora presenta resistencia al cloro y a varios desinfectantes domésticos de uso común. Por ello, aunque estos productos ayudan a reducir otros microorganismos, no garantizan la eliminación total del parásito. La recomendación es complementar el lavado con otras medidas, como retirar las primeras hojas de las verduras de hoja, enjuagar cuidadosamente con agua potable y, siempre que sea posible, cocinarlas, ya que las altas temperaturas sí destruyen al microorganismo.

¿Cómo disminuir el riesgo al consumir verduras?

Además del correcto lavado de los vegetales, los especialistas aconsejan mantener cuchillos, tablas para picar, recipientes y superficies completamente limpios, evitando la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos. También recomiendan adquirir verduras en establecimientos con controles sanitarios y extremar precauciones al consumir alimentos preparados en la vía pública, especialmente durante la temporada de lluvias.

Los síntomas de la ciclosporiasis incluyen diarrea abundante, dolor abdominal, náuseas, pérdida del apetito, fiebre baja, fatiga y deshidratación, y pueden aparecer varios días después del consumo del alimento contaminado. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera con tratamiento médico oportuno, niños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones.

Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.