"Lo que hicieron es un asesinato": Disparos desde atrás y los rastros del coche de Fernando Alan tras el ataque militar en Sinaloa
En entrevista exclusiva, Humberto Chávez y Denisse Arce, padres de Fernando Alan, relatan cómo fue el día del operativo militar que terminó con la vida de su hijo
“Yo llegué ahí y los militares me dijeron que había sido fuego cruzado”, relata Humberto Chávez, padre de Fernando Alan Arce de 23 años, en entrevista exclusiva con GuillermoOrtega.com. Era abogado recién egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa y realizaba su servicio social en el Tribunal de Justicia cuando una tarde común terminó en tragedia.
Murió tras recibir múltiples disparos durante un operativo militar en Culiacán, Sinaloa. Su pareja, Rosa, sobrevivió, pero quedó gravemente herida. Lo que las autoridades calificaron inicialmente como “fuego cruzado” hoy es puesto en duda por la propia evidencia y por el testimonio de su familia. Conforme avanzaron los días, esa versión comenzó a desmoronarse.
El último día de Fernando Alan
Fernando regresó a casa tras cumplir con su jornada de servicio social. Se cambió para ir al gimnasio, habló con su padre sobre comprar unos tenis y salió. Nada fuera de lo común. Minutos después, su familia perdió contacto con él.
"Estábamos aquí en nuestra casa, estábamos por comer cuando oímos los disparos. Nosotros vivimos como por 300 metros de donde fue el hecho", recuerda Humberto. Al entrar a una transmisión en vivo de un noticiero local, reconocieron el vehículo por las placas: era el Mazda 6 de su hijo.
"Nos metimos a las redes sociales para saber qué había pasado aquí alrededor, y ya nos dimos cuenta que estaban transmitiendo en vivo un noticiero local. Ya por las medio de las placas del carro nos dimos cuenta que era el carro de nosotros, y por ende que nuestro hijo estaba ahí fallecido [...]. Yo todavía tenía la esperanza de que el carro se lo hubieran robado”, dice. Pero al llegar al lugar, las autoridades confirmaron lo peor: Fernando había muerto y su novia había sido trasladada de urgencia a un hospital.
¿Fuego cruzado o ataque directo?
De acuerdo con la versión inicial de la Secretaría de la Defensa Nacional, Fernando y Rosa quedaron atrapados en medio de una persecución contra civiles armados sobre la avenida Álvaro Obregón. No obstante, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reconoció posteriormente que existen indicios de un ataque directo.
“Parece que hubo demasiada fuerza usada contra su hijo. No fue fuego cruzado, sino un hecho que ocurrió durante una persecución, pero que debe decirse con claridad”, declaró el mandatario estatal.
La familia sostiene que Fernando detuvo su auto al ver que, metros adelante, un vehículo blanco tipo Honda, el que presuntamente era perseguido, había sufrido una ponchadura. Fue entonces cuando los militares abrieron fuego contra su coche.
“El Honda estaba unos 200 o 300 metros adelante. Mi hijo estaba parado. Ellos llegan, ven un carro blanco y le disparan”, afirma Humberto.
Los rastros del coche
La familia aún no ha tenido acceso a la carpeta de investigación. Tampoco ha podido revisar oficialmente el vehículo. Sin embargo, las imágenes difundidas en medios locales muestran impactos concentrados en la parte trasera del Mazda, con el cristal posterior destrozado y disparos dirigidos hacia los ocupantes delanteros.
"En las fotos de ahí en internet se ve que los impactos fueron por la parte de atrás hacia los pilotos, todo el cristal de atrás está destrozado, y todo fue directo a los ocupantes que vienen adelante. Y tiene varios impactos que van de arriba hacia abajo por el toldo, por el techo del del carro, impactos que van hacia abajo", explica el padre para este medio.
Para él, estos tiros quieren decir que el que disparó iba arriba de una camioneta. Por lo que piden que hagan todas las investigaciones con el carro, con los que tengan que ser y que paguen quienes tengan que pagar.
El automóvil fue retirado en grúa horas después. "El coche estaba ahí, el coche lo recogieron ya tarde. Lo vi cuando pasó en la grúa, el carro se mira que tiene impactos en la parte de atrás por un costado, aparentemente yo lo vi limpio, si hubiera sido un fuego cruzado todo el coche hubiera estado balanceado y no es así", insiste.
Una carpeta que la familia no ha visto
Hasta ahora, la familia de Fernando Alan no ha tenido acceso a la carpeta de investigación. “Nos dicen que esperemos a que acaben todas las pruebas. Que después podremos verla”, señala Humberto. Por ahora, solo conocen lo que circula en redes sociales y dos videos grabados por testigos.
“Lo único que pedimos es que esto no quede como una carpeta archivada más”, dice. "Queremos justicia por Fernando y que este caso no quede impune".
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Fernando Alan Arce tenía 23 años, murió tras ser confundido en un fuego cruzado en Culiacán https://t.co/fgraAaRKfR
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) January 22, 2026
El estado de salud de Rosa y el nombre de Fernando
Rosa, la novia de Fernando, se encuentra estable y ha evolucionado favorablemente. Sin embargo, el daño emocional es profundo. “Le tocó ver todo”, comenta la familia, que ha pedido respeto para su proceso.
Uno de los mayores temores de los padres fue que el nombre de su hijo quedara manchado. "Al principio se comentaba muchas cosas: que mi hijo traía armas, que había disparado. Afortunadamente, en todo lo malo, es que mi hijo no lleva nada en el carro, no le pusieron nada ilícito", afirma Humberto.
Fernando no tenía antecedentes, ni vicios. "Mi hijo era una persona con muchos valores, él lo único no tenía vicios, su único vicio era ir todos los días al gimnasio”, recuerda su madre, Denisse Arce. “Tenía muchas metas, muchos sueños por cumplir”.
“Queremos justicia”
La familia ha sostenido reuniones con el gobernador Rocha Moya, quien les aseguró respaldo total y que la presidenta Claudia Sheinbaum está al tanto del caso. “Nos dijeron que se investigará a fondo, que no quedará impune”, afirma Humberto.
"Dice que tenemos todo su apoyo, que la presidenta le encargó mucho el caso, que nos eche toda la mano, que vean lo que se paga. Confiamos en las palabras de la presidenta, que no queden en en el aire, que no quede una carpeta archivada más".
Pero el reclamo sigue siendo el mismo: verdad, justicia y responsabilidad.
“Si tienen que pagar, que paguen”, repite el padre de Fernando Alan. “Lo único que queremos es justicia para nuestro hijo”, puntualiza Denisse Arce.
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