La IA de Estudios Ghibli invade las redes, pero, ¿sabes cuál es el costo ambiental de la tendencia?

Mabel González 1 abril, 2025

Las imágenes caricaturizadas tienen un boom, pero consumen uno de los elementos más importantes para la vida

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Las imágenes generadas por inteligencia artificial están viralizándose tanto, que muchos personajes famosos, incluyendo políticos, han hecho sus propias caricaturas al estilo caricatura japonesa, causando gran controversia no solo por su alto costo medioambiental, sino ético, pues vulnera los Derechos de Autor de los creadores originales, como en el caso de los Estudios Ghibli, cuya tendencia inundo las redes sociales los últimos días.

OpenAI lanzó su “generador de imágenes más avanzado hasta la fecha”, con un “modelo multimodal nativo capaz de generar resultados precisos, exactos y fotorrealistas” capaz de replicar el estilo anime japonés de películas como “El viaje de Chihiro” y “Mi vecino Totoro”.

ChatGPT y aplicaciones similares son capaces de generar imágenes “estilo Ghibli” pero basadas en el uso no autorizado y mucho menos remunerado de miles de imágenes del estudio para entrenar a los algoritmos que son capaces de reproducir.

Impacto medioambiental

El uso de la inteligencia artificial tiene un importante impacto ambiental, como la huella hídrica, indicador que mide el volumen de agua dulce utilizado en la producción de bienes y servicios.

Un estudio de la Universidad Carnegie Mellon realizó la estimación de que la creación de una sola imagen mediante IA puede utilizar entre 0,018 y 3.45 litros de agua.

El consumo de agua se da de manera indirecta, cuando los servidores entrenan y ejecutan estos modelos, generan mucho calor por lo que requieren bajar sus temperaturas, empleando sistemas de refrigeración por agua o aire acondicionado.

Una sola consulta a ChatGPT consume aproximadamente 500 ml de agua, de acuerdo con un estudio de la Universidad de California en 2023.

Otro estudio, titulado “Haciendo que la IA sea menos sedienta”, calcula que cada imagen generada por IA consume de 2 a 5 litros de agua por la energía utilizada en los servidores y su enfriamiento.

Otros conflictos

Además, el estudio japonés, que cuenta con gran renombre, no recibe beneficio alguno, sino que los artistas que trabajan en él no se benefician en lo más mínimo.

Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli, desde 2016, dio a conocer su desaprobación acerca de la animación generada con IA y dijo que jamás incorporará esta tecnología a su trabajo.

“Creo firmemente que es un insulto a la vida misma“, dijo entonces.

OpenAI se originó como una organización sin fines de lucro en 2015, pero cambió en 2019. Actualmente pertenece a Microsoft, quien es dueña de aproximadamente 49% de sus acciones.

Protestas de artistas

Open IA ha estado involucrada en distintas demandas por temas de propiedad intelectual, alegando infracciones de derechos de autor por parte de distintos artistas visuales, escritores como George R. R. Martin e incluso por medios como The New York Times.

El año pasado, más de 11 mil artistas firmaron una carta abierta condenando el uso de arte humano para llevar a cabo el entrenamiento de IA sin permiso.

La UNAM destacó en un estudio que “Ghibli destaca por su estilo y métodos, los cuales combinan técnicas tradicionales como la animación a mano, cuadro por cuadro de cada una de sus secuencias, además de crear las historias al mismo tiempo que se diseñan los guiones gráficos, en lugar de utilizar libretos tradicionales”.

Los fundadores de Ghibli provienen de un pasado sindicalista y afines al socialismo, destacado por sus filmes claramente antifascista, contrarios a "la destrucción medioambiental, la guerra y el capitalismo".

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