“Maten a todos”: la orden de Hegseth para ‘limpiar’ narcolanchas pese a 83 muertos a manos de EE.UU.
El secretario de Defensa habría ordenado no dejar supervivientes en ataques contra embarcaciones
Una investigación de The Washington Post ha generado fuerte debate en torno a la legalidad de la campaña militar que el gobierno de Donald Trump emprendió contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. De acuerdo con el diario, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, habría emitido instrucciones verbales para que en los operativos no quedaran personas con vida.
Fuentes consultadas por el medio señalaron que la directiva se comunicó antes del primer ataque, ejecutado el 2 de septiembre, y que su propósito era eliminar a todos los ocupantes de las embarcaciones objetivo.
Ataques de EE.UU. contra “narcolanchas” son cada vez más cerca de Acapulco: MAPA https://t.co/1hw3ccWk7r
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) November 12, 2025
El primer ataque y la cadena de decisiones militares
Según The Washington Post, el primer operativo fue realizado por un equipo del SEAL Team 6, que lanzó un misil contra una lancha considerada sospechosa. La explosión generó un incendio y causó la muerte de la mayoría de los tripulantes.
A través de imágenes transmitidas por drones, se observó que dos personas seguían con vida, aferradas a restos de la embarcación. El almirante Frank Bradley, entonces comandante de operaciones especiales, habría ordenado un segundo misil desde el centro de mando en Fort Bragg, en cumplimiento de la instrucción inicial. Con este impacto murieron los últimos sobrevivientes. Posteriormente se habrían lanzado otros misiles para hundir por completo los restos.
El periódico estima que este ataque fue el primero de más de 20 operativos, en los que al menos 83 personas habrían perdido la vida.
Lo que significa la polémica ofensiva de EE.UU. contra presuntas narcolanchas, casi 60 muertos https://t.co/THo5QRZyUF
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) October 29, 2025
Debate legal y versiones contradictorias
The Washington Post consultó a especialistas en derecho militar, entre ellos Todd Huntley, exabogado de fuerzas de Operaciones Especiales y académico de la Universidad de Georgetown. Huntley señaló que matar a personas que ya no representan amenaza podría considerarse homicidio, y que una orden de no tomar prisioneros podría constituir un crimen de guerra.
El reportaje también indica que la información entregada en sesiones privadas al Congreso afirmaba que el segundo misil había sido utilizado para hundir restos de la embarcación y evitar riesgos a la navegación, una explicación que generó inconformidad entre algunos legisladores, quienes interpretaron que no coincidía con la evidencia proporcionada internamente.
Según fuentes del medio, tras este primer ataque los protocolos se modificaron para priorizar el rescate de sobrevivientes. En una operación posterior, dos personas fueron auxiliadas y luego repatriadas.