Denunció violencia días antes: la pista clave en la desaparición de Verónica Aguilar y sus 4 hijos
La familia ha difundido las señas particulares de Verónica y de los niños con la esperanza de que la ciudadanía pueda aportar información útil
La desaparición de Verónica Aguilar Ramírez y sus cuatro hijos en Valle de Chalco, Estado de México, mantiene en alerta a familiares y autoridades, luego de que se confirmara que días antes del hecho la mujer había denunciado violencia doméstica. Este antecedente se ha convertido en una pista clave dentro de la investigación, ante el temor de que la familia pueda ser víctima de un delito.
Verónica, de 31 años, fue vista por última vez el 19 de enero de 2026 junto con sus hijos menores en la colonia Guadalupana Primera Sección. Desde entonces, no se ha tenido contacto directo con ella ni con los niños, lo que activó los protocolos de búsqueda por parte de la Fiscalía del Estado de México y la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México (COBUPEM).
La denuncia previa por violencia, una línea central de investigación
De acuerdo con el testimonio de Dora Ramírez, madre de Verónica, su hija había solicitado ayuda tras sufrir episodios de violencia por parte de su esposo, Miguel Ángel. Relató que en al menos dos ocasiones acudió a apoyar a su hija luego de que esta manifestara temor por la seguridad de sus hijos, incluyendo un episodio en el que, según su versión, el hombre habría intimidado a la familia con un arma blanca.
Este antecedente fue reportado a las autoridades y hoy forma parte de las principales líneas de investigación, junto con otra relacionada con la comunicación constante que Verónica mantenía con un hombre que conoció a través de redes sociales. Según la familia, esta persona le habría prometido apoyo, aunque su identidad y paradero aún no han sido plenamente establecidos.
El esposo de Verónica ha declarado que él también está siendo investigado, como parte del protocolo para descartar cualquier responsabilidad, y aseguró que ha colaborado con las autoridades, quienes han realizado diligencias en su domicilio y solicitado grabaciones de cámaras de seguridad cercanas.
Rastreo del teléfono y búsqueda activa de los menores
Uno de los elementos que ha generado mayor inquietud es el rastreo del teléfono celular de Verónica, el cual ha arrojado ubicaciones variables en distintos puntos del país, como Ciudad de México, Tlaxcala, Tijuana y Sinaloa. Posteriormente, las cuentas digitales asociadas a la mujer fueron desactivadas, lo que dificultó el seguimiento y reforzó la hipótesis de una posible manipulación o desplazamiento forzado.
Los menores desaparecidos son Gerardo Said (7 años), Clara Noemí (6 años), Ángel Samuel (3 años) y Fátima Abigail (2 años). Debido a su corta edad, las autoridades han subrayado la urgencia del caso, al considerarlos en condición de alta vulnerabilidad.
La familia ha difundido las señas particulares de Verónica y de los niños con la esperanza de que la ciudadanía pueda aportar información útil. Asimismo, hizo un llamado directo para que, en caso de tener datos relevantes, se comuniquen de inmediato a los números habilitados por COBUPEM.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso ha generado conmoción en la comunidad mexiquense, no solo por la desaparición múltiple, sino por el contexto de violencia previa que rodea a la familia. Las autoridades reiteraron que la búsqueda continúa activa y que cualquier información, por mínima que parezca, puede ser determinante para localizar con vida a Verónica Aguilar y a sus cuatro hijos.