En una zona vigilada y con cámaras: así secuestraron a Javier Osiris en una caseta de Nuevo León

Elena Martínez 18 febrero, 2026

Aurora Corona, madre de Javier, afirma que ha recibido mensajes anónimos en los que se mencionan posibles campamentos criminales

 ©Especial. - El caso de Javier no sería el único relacionado con trabajadores de la misma caseta.

La desaparición de Javier Osiris Hernández Corona, trabajador de seguridad privada en una caseta federal de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, se ha convertido en un caso que su familia mantiene activo a casi un año de los hechos.

El joven, originario de Chimalhuacán, Estado de México, acudió a cumplir con sus labores el 30 de marzo de 2024 y desde entonces no se sabe nada de su paradero. Su madre asegura que la investigación ha avanzado lentamente y acusa tanto a la empresa para la que laboraba como a autoridades estatales de no haber actuado con rapidez.

Javier se desempeñaba como coordinador de vigilancia en la caseta ubicada sobre la carretera Monterrey–Nuevo Laredo, una zona identificada por altos niveles de riesgo. Ese día llegó para realizar actividades administrativas relacionadas con el pago de nómina.

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, pocos minutos después de su arribo, una camioneta negra sin placas ingresó al lugar sin detenerse en el peaje. Desde ese momento, el joven desapareció.

 ©Redes sociales. - Su madre asegura que la investigación ha avanzado lentamente.

Una desaparición rodeada de dudas

La familia sostiene que dentro del lugar había personal de la misma empresa de seguridad que permitió el acceso del vehículo. Según su versión, la unidad entró directamente a la zona donde se encontraba Javier y posteriormente salió sin que se registrara oposición. Desde entonces, la madre del joven ha recorrido distintas instancias para exigir búsquedas y avances en la investigación.

Aurora Corona, madre de Javier, afirma que ha recibido mensajes anónimos en los que se mencionan posibles campamentos criminales en la región. Aunque estas versiones no han sido confirmadas oficialmente, la mujer insiste en que su hijo pudo haber sido llevado a zonas cercanas donde operan grupos delictivos. También denuncia que, al solicitar operativos de búsqueda más amplios, recibió respuestas que consideró desalentadoras por parte de funcionarios.

Otro punto que mantiene inconforme a la familia es la falta de acceso a material clave para la investigación. De acuerdo con sus declaraciones, las cámaras de seguridad de la caseta, que presuntamente captaron el momento en que Javier fue sacado del lugar, no habrían sido entregadas de forma inmediata. Además, señalan que el boletín oficial de búsqueda tardó varios meses en emitirse.

Una zona marcada por desapariciones

El caso de Javier no sería el único relacionado con trabajadores de la misma caseta. En 2022, otro coordinador de vigilancia desapareció en circunstancias similares, lo que incrementó la preocupación de la familia y reforzó sus sospechas sobre la peligrosidad del área. La carretera Monterrey–Nuevo Laredo y municipios cercanos, como Vallecillo, han registrado altos índices de delitos y reportes de personas desaparecidas.

La defensa legal de la empresa de seguridad ha rechazado cualquier señalamiento de encubrimiento y asegura que los trabajadores involucrados fueron puestos a disposición de las autoridades para declarar. Sin embargo, con el paso del tiempo varios empleados dejaron sus puestos y cambiaron de domicilio, según versiones relacionadas con el expediente.

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