¿Por qué se inunda tanto Tultitlán? Qué hizo mortal la lluvia que dejó 6 víctimas en una combi
El urbanista Fernando Rocha comparte en entrevista las claves detrás de la tragedia que dejó 6 muertos en una combi cerca de la estación Cueyamil del Tren Suburbano
La tragedia de seis personas que murieron después de quedar atrapadas en una combi durante una inundación en Tultitlán puso nuevamente bajo la lupa las condiciones urbanas de una zona donde el agua puede acumularse con rapidez. El urbanista Fernando Rocha señala en entrevista con GuillermoOrtega.com que la ubicación geográfica, la infraestructura, la expansión urbana y la falta de superficies permeables pueden aumentar la vulnerabilidad ante lluvias intensas.
La noche del domingo 6 de septiembre y durante la madrugada del lunes 7, una fuerte tormenta provocó inundaciones en distintos puntos del norte del Estado de México. Uno de los sitios más afectados fue la avenida Recursos Hidráulicos, cerca de la estación Cueyamil del Tren Suburbano, en Tultitlán.
Ahí, una unidad de la Ruta 30 quedó varada mientras circulaba por la zona. El nivel del agua superó los 60 centímetros y el vehículo ya no pudo continuar su trayecto.
Seis personas murieron. De acuerdo con los primeros reportes, tres fueron encontradas dentro de la unidad y otras tres consiguieron salir, pero se desplomaron posteriormente en la vía pública. Las víctimas eran familia:
Antonia López, de 25 años.
Fernando López, de 27 años.
Leticia Reyes, de 56 años.
José Luis Márquez, de 62 años.
Jaime Mejía, de 56 años (chofer).
Marisa Reyes, de 57 años.
La principal hipótesis apunta a una presunta intoxicación por gas carburante dentro de la combi, aunque la Fiscalía General de Justicia del Estado de México continúa investigando cómo ocurrió la fuga y de qué manera llegó el gas al interior del vehículo.
Pero detrás de la tragedia también existe otra pregunta: ¿por qué esta zona de Tultitlán se inunda de manera recurrente y qué condiciones hicieron que aquella lluvia terminara convirtiéndose en un escenario mortal?
¿Por qué se inunda tanto Tultitlán?
Para entenderlo hay que mirar más allá de la lluvia de aquella noche.
Fernando Rocha, urbanista, maestro en Estudios Urbanos y doctorando en Estudios Urbanos y Ambientales por El Colegio de México, explicó para este medio que las inundaciones deben analizarse como parte de la relación entre las condiciones naturales y la forma en que las ciudades han sido construidas.
El especialista explicó que las sociedades habitan socioecosistemas, es decir, espacios donde los fenómenos naturales y las actividades humanas mantienen una relación directa.
Por ello, una inundación puede ser un fenómeno natural, pero se convierte en un problema de riesgo cuando afecta el funcionamiento de una ciudad, su infraestructura y, sobre todo, la vida de las personas.
"Cualquier inundación en esta época suele afectar de manera directa o indirecta al ser humano. Esto se vuelve una zona de vulnerabilidad, de riesgo, incluso de desastre cuando afecta de manera directa al funcionamiento, en este caso, de una ciudad".
De acuerdo con Rocha, las inundaciones han existido mucho antes de los asentamientos humanos. El problema actual es que las ciudades se han desarrollado sobre territorios con características geográficas específicas y, en algunos casos, sin que la infraestructura urbana responda adecuadamente a esas condiciones naturales.
Tultitlán está en una zona donde el agua puede acumularse
Uno de los factores que ayudan a explicar la situación está en la propia geografía de la región.
Rocha señaló que lo que comúnmente conocemos como el Valle de México es, en realidad, una cuenca endorreica: una depresión geográfica rodeada por sierras hacia la cual confluyen numerosos escurrimientos. Esto significa que una de sus características naturales es precisamente la acumulación de agua.
La zona norte de la cuenca, donde se encuentran municipios como Tultitlán, Cuautitlán y Zumpango, históricamente ha sido una de las áreas bajas donde se concentra una cantidad importante de agua. El especialista recordó que en esta región todavía existen remanentes de ese sistema natural, como el lago de Zumpango.
"Por eso de manera natural se acumula con esa rapidez los niveles del agua, sobre todo cuando son precipitaciones tan fuertes, tan severas, y hace que la infraestructura existente no se dé abasto. Eso hace que los niveles suban y puedan ocurrir inundaciones por arriba de medio metro, un metro".
Eso fue precisamente lo que ocurrió en la avenida Recursos Hidráulicos durante la tormenta del domingo: el agua superó los 60 centímetros y dejó inmovilizada la unidad de transporte.
TE PUEDE INTERESAR:
¿Qué hay detrás de la tragedia de la combi en Tultitlán? Los riesgos del transporte durante las inundaciones https://t.co/FQLNTbjnAL
— Guillermo Ortega Ruiz (@GOrtegaRuiz) September 7, 2026
Lluvia intensa, drenaje y crecimiento urbano: una combinación de riesgo
La geografía, sin embargo, no explica por sí sola las inundaciones.
El doctorando también señaló otros factores que pueden agravar el problema:
Cuando estos elementos se combinan con una precipitación intensa, la infraestructura puede resultar insuficiente para desalojar el agua con la rapidez necesaria.
En el caso de la avenida Recursos Hidráulicos, además, el tramo donde ocurrió la tragedia se encontraba afectado por trabajos de pavimentación y presentaba zonas de terracería, lodo y materiales de construcción. Vecinos han cuestionado las condiciones de la vialidad y han señalado que esperan obras para mejorarla.
La zona quedó nuevamente bajo el agua durante la tormenta y posteriormente fue cerrada para realizar trabajos y retirar el líquido acumulado.
¿Las calles de Tultitlán están preparadas para lluvias tan fuertes?
Para Rocha, uno de los grandes desafíos está en la forma en que se continúa expandiendo la zona metropolitana.
La región metropolitana del Valle de México abarca actualmente cuatro estados del centro del país y su crecimiento implica incorporar nuevos espacios urbanos. Cada nueva superficie construida modifica la manera en que el agua se desplaza y se infiltra en el terreno.
"Esta dinámica de crecimiento también aumenta la vulnerabilidad y con ello los riesgos asociados a fenómenos naturales".
Por eso, el especialista considera indispensable que la expansión urbana se acompañe de una gestión integral de riesgos y una infraestructura capaz de responder a fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.
El problema, explicó, es que un fenómeno natural puede predecirse y sus efectos pueden mitigarse, pero difícilmente puede evitarse por completo.
La responsabilidad, entonces, está también en reducir la vulnerabilidad de las ciudades.
Seis personas murieron en Tultitlán, Estado de México, al quedar atrapada una furgoneta de transporte público durante una inundación. Las víctimas, cuatro hombres y dos mujeres de una misma familia, fallecieron por acumulación de gas dentro del vehículo. pic.twitter.com/5DyKCoZZWI
— JP+ (@jpmasespanol) September 8, 2026
¿Qué tienen que ver las infraestructuras verdes con las inundaciones?
Uno de los puntos que suelen quedar relegados en la planeación urbana es la cantidad de superficie permeable. El maestro Fernando Rocha explicó que las áreas verdes y otros espacios capaces de absorber agua funcionan como una especie de infraestructura natural.
Estas superficies permiten que una parte del agua se infiltre en el suelo en lugar de dirigirse inmediatamente hacia el sistema de drenaje.
Por el contrario, mientras mayor sea la superficie impermeable, como calles, estacionamientos, banquetas y otras áreas construidas, mayor cantidad de agua termina concentrándose en el drenaje.
Cuando las precipitaciones generan millones de litros de agua en poco tiempo, esa presión puede superar la capacidad de los sistemas existentes.
Por ello, el urbanista considera que las ciudades necesitan conservar y recuperar áreas de infiltración y utilizar la llamada infraestructura verde o azul como parte de las estrategias para disminuir los efectos de las inundaciones.
"Algunos autores le llaman incluso infraestructura verde o infraestructura azul a estas áreas de recarga o de drenaje de forma natural que ayudan a mitigar los efectos de las inundaciones. Si bien estamos viendo que en los últimos años se ve rebasada nuestra capacidad de drenaje en distintas áreas del país, sobre todo las más bajas, en las áreas verdes, las áreas permeables lo que hacen es que naturalmente infiltran grandes cantidades de agua y eso minoriza las inundaciones".
El cambio climático también aumenta el desafío
A estos factores se suma un fenómeno de escala global: el calentamiento global y el cambio climático, que pueden modificar los patrones de precipitación y aumentar la intensidad de determinados eventos meteorológicos.
Ante este escenario, sostuvo que la planeación urbana ya no puede limitarse a construir infraestructura para las condiciones actuales. Debe considerar escenarios de mayor vulnerabilidad y prepararse para lluvias que pueden ser más intensas.
"Tenemos que pensar y planificar con base en gestión integral de riesgos y una mejor infraestructura urbana para que las nuevas zonas urbanizables de la zona metropolitana tengan una menor vulnerabilidad ante estos fenómenos".
ACERCA DEL TEMA:
Qué debería cambiar para evitar otra tragedia
Para el especialista, una de las herramientas fundamentales son los atlas de riesgo. No basta con que existan estos documentos: deben actualizarse y utilizarse para tomar decisiones sobre dónde y cómo construir, qué zonas presentan mayor peligro y cómo debe actuar la población ante una emergencia.
Rocha subrayó que un riesgo no proviene necesariamente de una sola fuente.
Puede surgir de la combinación de diferentes factores: una lluvia intensa, una vialidad vulnerable, infraestructura insuficiente, un vehículo atrapado y una población que no cuenta con información suficiente sobre cómo actuar.
Por eso, considera fundamental que la ciudadanía conozca los riesgos de su entorno y tenga protocolos de actuación.
"En el caso de Tultitlán, si el día de mañana vuelve a caer una lluvia torrencial, difícilmente podemos impedir que se inunde, pero si tenemos una población informada, un atlas de riesgos actualizado, un modelo de gobernanza que opte por la gestión integral de riesgos y sobre todo un gobierno local y estatal que apunte hacia las medidas de infraestructura orientada a los fenómenos agudizados por el cambio climático, podemos hacer o prevenir que estos fenómenos se conviertan en tragedias para la población".
¿Qué hacer si una inundación atrapa un automóvil o una combi?
El caso de Tultitlán también plantea una pregunta práctica: ¿qué ocurre cuando una persona queda atrapada dentro de un vehículo durante una inundación?
Rocha consideró especialmente importante contar con protocolos para situaciones en las que una persona se encuentra dentro de un automóvil o del transporte público mientras aumenta el nivel del agua.
El conocimiento puede convertirse en una herramienta para reducir el riesgo y actuar antes de que la situación se vuelva crítica.
"Entonces, entre más conocimiento e información se tenga la población, mejor va a saber cómo actuar. Va a tener mayores herramientas para poder salir de situaciones de peligro que puedan presentarse dentro de un fenómeno natural, por ejemplo, las inundaciones".
La tragedia de Tultitlán mostró precisamente cómo varios factores pueden coincidir en un mismo momento: una tormenta intensa, una vialidad inundada, una unidad que quedó inmovilizada y una emergencia dentro del vehículo.
La investigación de la Fiscalía tendrá que determinar qué ocurrió exactamente con la unidad y cuál fue la causa de las muertes. La hipótesis de una fuga de gas continúa bajo investigación.
#Reportando 🌊 | ¡CAE AUTO EN SOCAVÓN por inundación en #Tultitlán! 🔴
— SASSLA Clima (@SasslaClimaMx) September 7, 2026
🚗⛈️ Un vehículo terminó atrapado dentro de un socavón que quedó oculto bajo el agua acumulada en la zona industrial de Cartagena, sobre el Blvd. Benito Juárez.
⚠️ La zona continúa con altos niveles de agua. pic.twitter.com/L4YHAePM1k
Recursos Hidráulicos: una vialidad que vuelve a quedar bajo el agua
Mientras la investigación continúa, los habitantes de la zona siguen enfrentando las consecuencias de las inundaciones. La avenida Recursos Hidráulicos, cerca de la estación Cueyamil, presenta condiciones que dificultan el tránsito durante las lluvias.
Vecinos han denunciado la presencia de lodo, charcos, hoyos y obstáculos, mientras peatones utilizan diariamente esta vialidad para llegar o salir de la estación del Tren Suburbano.
Tras la tragedia, el tramo fue cerrado y se instalaron barreras para impedir el paso de vehículos, mientras se realizaban trabajos para retirar el agua.
La situación no es nueva.
Vecinos habían documentado anteriormente vehículos atrapados en las acumulaciones de agua de la zona, incluido un caso ocurrido en junio de 2026. También señalaron que las obras y las condiciones de la vialidad pueden representar un riesgo cuando llueve intensamente.
La lluvia no explica por sí sola la tragedia de Tultitlán
La muerte de seis personas en una combi no puede explicarse únicamente por una lluvia intensa. El agua fue el elemento que dejó inmovilizada la unidad, pero la tragedia ocurrió dentro de un contexto mucho más amplio: la geografía de una zona baja, el crecimiento urbano, la capacidad del drenaje, las condiciones de la vialidad, las obras en curso y una presunta falla en el sistema de gas de la unidad.
Mientras la Fiscalía determina qué sucedió dentro de la combi, el caso también deja una pregunta para quienes toman decisiones sobre la ciudad:
¿qué tendría que cambiar para que una inundación vuelva a ser solamente una emergencia vial y no termine convirtiéndose en una tragedia humana?
Para Fernando Rocha, la respuesta pasa por fortalecer la prevención.
Las políticas públicas no deberían limitarse a actuar después de que ocurre un desastre. Deben anticiparse al riesgo mediante infraestructura adecuada, áreas permeables, atlas de riesgo actualizados, población informada y una planeación urbana que considere los efectos de fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.
“Soy partidario de que las políticas de prevención son igual o más importantes que las políticas de acción, y que pueden prevenir muchas tragedias como la que ocurrió hace unos días en el municipio de Tultitlán".
El caso de Tultitlán vuelve esa advertencia especialmente urgente: una ciudad no puede evitar que llueva, pero sí puede trabajar para que una lluvia torrencial no termine convirtiéndose en una tragedia.
Únete al canal de WhatsApp y recibe en tu celular lo más importante de México y el mundo con el análisis y la voz de Guillermo Ortega Ruiz.